El Tribunal de lo Criminal de París condenó a cadena perpetua a dos
responsables de la dictadura militar chilena que presidió Augusto Pinochet y a
penas de entre 15 y 30 años de prisión a otros once procesados por la
desaparición de cuatro ciudadanos franceses entre 1973 y 1975.
Uno de los condenados a cadena perpetua es el ex jefe de
la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta del régimen
militar chileno, Juan Manuel Contreras, quien, como el resto de los imputados,
no compareció en este proceso.
El otro condenado a perpetuidad es Pedro Octavio Espinoza Bravo, ex brigadier
y segundo de Contreras en la DINA. Además, fueron condenados a penas de treinta años los también militares
Marcelo Luis Moreno Brito y Miguel Krasnoff Matchenko y a 25 años el resto,
excepto Rafael Francisco Ahumada Valderrama (20 años) y el civil Emilio Sandoval
Poo, que fue sentenciado a 15 años de cárcel.
Los condenados a 25 años son Hernán Julio Brady Roche, Luis Joachim Ramírez
Pineda, Gerardo Ernesto Godoy García, Basclay Humberto Zapata Reyes, Enrique
Lautaro Arranciabia Clavel, Raúl Eduardo Iturriaga Neumann y José Osvaldo
Riveiro, ciudadano argentino. José Octavio Zara Holger, que falleció, fue el único absuelto en este
proceso.
En declaraciones a Efe, Jacqueline Claudet, hermana de uno de los franceses
fallecidos Jean-Yves Claudet, valoró que la sentencia "es un gran placer y un
gran alivio" porque se ha condenado a "perpetuidad a los principales acusados, a
penas muy elevadas a los responsables y a penas bastante fuertes a los
ejecutores". Valoró la importancia del resultado de este proceso en Francia no sólo para
Chile, sino también "para toda América Latina"
Por otro lado, el jurista experto en derechos humanos y testigo en el proceso
Roberto Garretón celebró la sentencia y destacó que las penas tienen una
"proporcionalidad impecable".