Después de casi trece años, el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de Lugo terminó su tramitación en la administración local, con su aprobación por parte del pleno del Ayuntamiento de la capital lucense, gracias a los votos del Partido Popular y el PSdeG-PSOE, liderado por alcalde socialista José López Orozco. Los cuatro concejales del BNG votaron en contra del documento y acusaron a las otras dos formaciones políticas de haber “cocinado” las normas subsidiarias para las próximas décadas a espaldas de los ciudadanos.
En realidad, lo que se sometía hoy a consideración del pleno era la revisión del PXOM para cumplir la Orden emitida por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, en noviembre de 2009, y adaptar el planeamiento al informe de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, dictada este mismo año. Superado el trámite municipal, el documento será remitido la próxima semana a la Xunta de Galicia para su aprobación definitiva, de forma que podría entrar en vigor antes de marzo.
El alcalde reiteró durante su intervención en el pleno que el PXOM aprobado es “el que Lugo necesita, porque respeta la historia de la ciudad y los derechos de todos”. También dijo que algún día se le reconocerá al Partido Socialista “el éxito de no haber aprobado el Plan Xeral cuando tenía mayoría absoluta en el Gobierno local, en el año 2007, porque no era bueno para la ciudad”.
De hecho, López Orozco valoró de forma muy positiva el acuerdo alcanzado con el PP para sacar adelante el PXOM, porque de esa forma el documento aprobado en pleno cuenta con el respaldo mayoritario de las formaciones políticas que consiguieron el “87% de los votos” del electorado lucense en las últimas elecciones municipales. En la misma línea, afirmó que el Ayuntamiento de Lugo se ha convertido “en un ejemplo” para toda Galicia, porque gracias al consenso que alcanzaron ambas formaciones, “con la que está cayendo en este país”, quienes “salen beneficiados son los lucenses”.
Con respecto a la postura del BNG, opina que “ha quedado muy claro que hay dos formas de hacer política”, porque hubo “dos grupos mayoritarios que supieron esconder sus armas dialécticas y antepusieron el interés general al partidista”, mientras que los nacionalistas “dicen en cada sitio una cosa distinta”. De hecho, subrayó que “lo que hoy critican en Lugo, lo hicieron ellos en Vigo, pero multiplicado”.
Por su parte, el portavoz del grupo municipal del Partido Popular, Jaime Castiñeira, aprovechó su intervención en el pleno para reivindicar “todo el trabajo” que hicieron los concejales de su grupo durante los últimos años para mejorar un plan general que “no había por donde cogerlo”, porque hasta que el PSdeG-PSOE perdió la mayoría absoluta en las últimas municipales, aplicaba “el rodillo” y no hacía caso a los propuestas de los populares.
Aunque reconoció que el PXOM aprobado hoy no es el que hubiese propuesto el Partido Popular, Castiñeira quiso destacar que el trabajo realizado por su grupo, con más de cincuenta páginas de propuestas, permitió corregir muchos errores y evitar que calles enteras de la ciudad quedasen fuera de ordenación. Por eso, aseguró que su participación en la redacción del plan hizo que el documento se “democratizase”.
“Éste no es nuestro plan, porque nosotros lo hubiésemos hecho de otra manera, pero aún así, la responsabilidad nos exige estar a la altura”, insistió Castiñeira. De hecho, afirmó que el Partido Popular también aplicó un cierto juicio “práctico” al sentido de su voto, porque es mejor el documento aprobado en Pleno que las normas urbanísticas en vigor desde el 90.
También quiso dejar claro que un PXOM no es “un documento estanco, sino un documento vivo”. Por eso, recordó que “lo que se apruebe hoy, se puede modificar a lo mejor dentro de cinco años, porque habrá que adaptarlo a los cambios en la Lei do Solo de Galicia”.
Muy críticos con el documento aprobado se mostraron los nacionalistas. De hecho, el candidato a la Alcaldía del BNG, Antón Bao, lo calificó como un Plan Xeral “expansionista, desigual, irreal e inapropiado” para el municipio de Lugo. Además, subrayó que el PXOM que salió adelante con los votos de populares y socialistas no es el que “conocen los lucenses” por la exposición pública del año 2006, porque ambos partidos han cambiado muchos aspectos “de forma oscurantista”.
“Este Plan Xeral está bajo sospecha”, reiteró Bao, por “las numerosas denuncias existentes contra este Ayuntamiento en materia urbanística”. Además, insistió el portavoz nacionalista, habrá “muchos ciudadanos afectados, porque el documento no se parece al aprobado en el año 2006, que fue al que los lucenses presentaron alegaciones. Ahora se verán perjudicados y totalmente indefensos”. “Encima, este plan está ya en los tribunales”, por lo que Bao también se preguntó “quién puede garantizar la seguridad jurídica de este documento”.
A esas palabras le respondió el alcalde antes de someter el PXOM a votación. López Orozco lamentó que “alguien que aspira a liderar un partido en esta ciudad deje caer como amenaza la acción de la justicia” y lo conminó a “no ponerse del lado de aquellos que no defienden los intereses generales” de los ciudadanos de Lugo. En alusión a las denuncias presentadas por varios colectivos, recordó que el Gobierno local fue “capaz de resistir los continuos ataques” a los que ha sido sometido en los últimos meses y aseguró que “ahora hablará la justicia”.
El regidor local también hizo una referencia velada a la llamada Asociación pola Defensa do Plan Urbanístico de Lugo (Alpul), cuyo portavoz oficial y otros miembros estaban entre el público. Insinuó que defiende sus propios intereses y la acusó de intentar “enmerdar la realidad” con sus denuncias, aunque “después no haya absolutamente nada”.
Garañón
Como era de esperar, la polémica construcción de las torres de O Garañón no fue ajena a este pleno. El portavoz del PP, Jaime Castiñeira, aseguró que esa actuación urbanística forma parte del planeamiento añadido, por lo que no está avalada por el PXOM. De hecho, subrayó que si existiese una sentencia en contra y se anulase la licencia, inmediatamente sería borrada del Plan Xeral.
Por su parte, el alcalde subrayó que con el PXOM aprobado esta mañana nunca podría darse una situación similar, porque “no hay ningún polígono como el de O Garañón”. Recordó que “el Gobierno municipal del PP consideró en aquel momento que la parcela tenía que tener la máxima edificabilidad”, de acuerdo con las normas urbanísticas que ya estaban en vigor a principios de los noventa, a pesar de los votos en contra del PSdeG-PSOE.