El ex primer ministro irlandés Bertie Ahern, uno de los impulsores de los
acuerdos de paz de Irlanda del Norte, anunció anoche que no se presentará a las
próximas elecciones legislativas en su país, con lo que da por concluida su
carrera política.
Ahern, que en el 2008 dimitió como "Taoiseach" (primer
ministro), después de 11 años al frente del Gobierno, tras un proceso judicial
por corrupción, dio la noticia en una reunión con sus compañeros de partido del
Fianna Fáil.
En un comunicado, el político, uno de los más populares del país
por su estilo campechano y habilidad negociadora, aseguró que siempre había
tenido intención de dejar la primera línea política antes de los 60 años, que
cumplirá el próximo septiembre.
"Con unas elecciones previstas para la
primavera y siendo mi próximo cumpleaños en septiembre el de los 60, quiero
confirmar que no seré candidato en las próximas elecciones generales",
declaró.
Su partido, el Fianna Fáil, encabezado actualmente por el primer
ministro Brian Cowen y que gobierna en coalición, se enfrenta a una humillante
derrota en esos comicios, tras su criticada gestión de la crisis financiera en
Irlanda, que se zanjó en noviembre con la negociación de un fondo de rescate con
la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por valor de
85.000 millones de euros.
Durante sus 11 años en el Gobierno, Ahern se
benefició de la bonanza económica en la república -cuando se forjó el apodo para
el país de "Tigre celta"-, y uno de sus principales éxitos fue propiciar los
acuerdos de paz de Viernes Santo (1998) y de Saint Andrews (2006) para Irlanda
del Norte, en colaboración con el entonces primer ministro británico Tony
Blair.
Con tres victorias electorales, se le considera el político más
popular e influyente en la República de Irlanda desde Éamon de Valera
(1882-1975), el venerado ex presidente y ex primer ministro y padre de la
Constitución irlandesa.