El arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Lago, ha presidido la
ceremonia de cierre de la Puerta Santa, con lo que concluye el Xacobeo 2010. Este Año Santo que concluye se ha caracterizado por ser el de mayor
afluencia de peregrinos y visitantes de la historia, entre ellos el papa
Benedicto XVI.
Entre los 9,2 millones de viajeros a Santiago de Compostela durante este año,
según la estadística de la administración gallega, 2010 se cierra con cerca de
270.000 peregrinos que han atravesado la Puerta que hoy ha sido clausurada hasta
el 31 de diciembre de 2020, cuando se inaugure el próximo Año Santo de 2011, el
próximo en que el 25 de julio caerá en domingo.
Tanto la afluencia de viajeros en general como de peregrinos ha arrojado
cifras récord en la larga tradición del Camino de Santiago, de forma que la
progresión de los segundos en los últimos Años Santos fue de 99.000 en 1993,
154.000 en 1999, 179.000 en 2004 y 270.000 en el actual.
El acto de cierre de la Puerta Santa se inició con la recepción de las
autoridades civiles en la Plaza del Obradoiro, encabezados por el presidente de
la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, como delegado regio, y los también gallegos José
Blanco, ministro de Fomento, y Mariano Rajoy, presidente del PP.
Tras el desfile de tropas de la Brilat de Pontevedra, la comitiva se desplazó
desde el Pórtico de la Gloria hasta la plaza de A Quintana, a donde se abre la
Puerta Santa. En el exterior de la catedral se celebró la ceremonia de cierre propiamente
dicha ante centenares de fieles y con presencia de la presidenta del Parlamento,
del Gobierno gallego en pleno, presidentes del Tribunal Superior, del Concello
da Cultura, Delegado del Gobierno, Valedor do Pobo, alcalde de Santiago, entre
otros.
Previamente habían entrado por la Puerta Santa los últimos peregrinos, que
estos días formaron grandes colas para acceder por ella al templo. El último fue
Constantino Gómez Taboada, que llegó desde A Coruña y se manifestó en
declaraciones a Efe emocionado y sorprendido por esta circunstancia.
Dentro del recinto de la Puerta, tras orar unos minutos, el arzobispo Julián
Barrio empujó ambas jambas y cerró la puerta con llave, hasta dentro de once
años, mientras un coro cantó el "Aleluya" de Haendel.
Tras el cierre de la puerta, fue leída una comunicación del papa Benedicto
XVI en la que recordó su reciente viaje a Compostela y a los miles de peregrinos
que hicieron el Camino de Santiago, en el que "compartieron preocupaciones,
esperanzas y desafíos". También hizo una especial mención a los jóvenes y a la Jornada Mundial de la
Juventud que se celebrará el año próximo en Madrid.
En la misa posterior, el arzobispo compostelano leyó una homilía
eminentemente pastoral, en la que se refirió al sentimiento de la Iglesia de "la
necesidad de presentar en términos culturales modernos el fruto de la herencia
espiritual, intelectual y moral del catolicismo". Recordó también a los miles de peregrinos llegados a Santiago, "con las
partituras de sus vidas incompletas unas, con notas disonantes otras", y
agradeció de nuevo la visita de Benedicto XVI.
El prelado concluyó con el agradecimiento también a las distintas
administraciones, central, autonómica y local, "por las ayudas y servicios
prestados para una buena acogida de los peregrinos".