La Presidencia semestral de Hungría de la Unión Europea (UE), que toma mañana el
relevo de Bélgica, centrará sus esfuerzos en la economía en un momento en el que
el euro está bajo presión tras el rescate financiero de Irlanda y Grecia.
"La
prioridad clave es la economía", ha señalado el ministro de Exteriores, János
Martonyi, quien ha fijado como elementos esenciales una mejor coordinación de
las políticas económicas y enviar a los mercados financieros un mensaje de
calma.
Uno de los aspectos que se debatirán en lo próximos meses será un
nuevo sistema de sanciones para los países con déficit excesivos para que no se
vuelva a caer en los desequilibrios que han llevado a Irlanda y Grecia al borde
de la bancarrota.
Budapest también apuesta por acelerar el llamado "semestre
europeo", por el que los Gobiernos de la UE tendrán que adelantar el envío a
Bruselas de las principales líneas de sus presupuestos para el ejercicio
siguiente, antes de que sean aprobados por sus respectivos Parlamentos
nacionales.
Otra cuestión clave que se debatirá durante la Presidencia
húngara será la reforma del Tratado de Lisboa para crear un mecanismo permanente
de rescate de países del euro en dificultades, y que sustituirá al instrumento
financiero de 750.000 millones de euros que se creó en mayo.
El éxito de la
Presidencia dependerá de la situación económica y política de la UE, ya que la
crisis podría acaparar toda la atención los próximos seis meses, aseguró Péter
Krekó, director de investigaciones del instituto Political Capital.
Si la
situación de Portugal, España u otros país empeora considerablemente, la UE
tendrá que salvaguardarlos. "Esto podría determinar toda la temática de la
Presidencia húngara", agregó el analista húngaro en declaraciones a Efe.
En
lo que se refiere a la energética, Hungría quiere fomentar la seguridad y
diversidad de suministro ya que los países de Europa Central y del Este dependen
en gran medida de Rusia en este ámbito. En febrero se celebrará una cumbre
dedicada a la energía en la que Hungría tiene esperanzas de cerrar decisiones
estratégicas.
Además, el país acogerá el 27 de mayo la cumbre con los países
de la Asociación Oriental, para fortalecer las relaciones entre la UE y las ex
repúblicas soviéticas de Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Georgia, Armenia y
Azerbaiyán.
Hungría también ha anunciado que otra de las prioridades de su
presidencia será la política de integración de la minoría gitana, una cuestión
que afecta a muchos países de la unión, pero en especial a Hungría, Eslovaquia,
Rumanía y Bulgaria.
En declaraciones a Efe la secretaria de Estado de Asuntos
Europeos, Enikö Györi dijo que "Todos los países se enfrentan al mismo tema.
Queremos que se redacte un documento europeo que diga que todos los países
tendrán que hacer sus deberes, sin violar los principios europeos y
contribuyendo a la integración, la vida digna, la enseñanza y el empleo de esta
comunidad".
Respecto a la integración de Croacia, Hungría espera poder cerrar
las negociaciones durante su presidencia con el país vecino. Budapest
defiende desde hace tiempo la adhesión de Croacia, un país con el que mantiene
relaciones bilaterales muy buenas.
Otro asunto pendiente será la entrada de
Rumanía y Bulgaria a la zona de Schengen, que está previsto para marzo de 2011,
aunque Alemania y Francia consideran que ambos países aún no están
preparados.
Hungría asume la Presidencia entre las críticas de algunos de sus
socios por una polémica ley de medios, impulsada por el Gobierno conservador de
Viktor Orban, que se considera que limita la libertad de
prensa.