El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, cree que "no está encima de la mesa" una hipotética escisión del grupo Encontro Irmandiño, que aseguró no pasa por su cabeza. Una posibilidad que no se produciría antes de las municipales, según confirmó en Radio Líder uno de los líderes de esta corriente, Mario López Rico. Admite que lo que está sobre la mesa es que Encontro Irmandiño pueda constituirse en un partido dentro del BNG. Sus integrantes esperan una "refundación" del BNG para que vuelva a sus orígenes y recupere la participación directa de la militancia. Quieren volver a las asambleas de un militante, un voto, y que la UPG deje de "tutelar" a la formación
López Rico señala que aritméticamente es posible crear una alternativa dentro de la formación, pero puntualiza que no ve a Máis Galiza con intención de unirse a los "irmandiños". Sobre todo al portavoz parlamentario, Carlos Aymerich, al que acusa de "pactista" y del que critica que apueste por un "bipartidismo interno" en vez de apoyar que haya una alternativa a la UPG. A la línea dura del BNG, que actualmente dirige la formación, la acusa de manejar la burocracia para controlar el partido y lo responsabiliza de maniobrar para que los censos en ciudades "rebeldes" como A Coruña u Ourense le fueran favorables.
El concejal de Rehabilitación de A Coruña, pese a su posición crítica con la nueva dirección, no cree que los resultados del nacionalismo en las municipales sean "catastróficos". Recuerda además que, de momento, la única posibilidad de los partidos de izquierda y nacionalistas en Galicia para gobernar son los gobiernos de coalición. Para que funcionen apuesta por dar importancia a los programas y a la coordinación.