La firma de los contratos lácteos entre productores e industrias será obligatoria antes del uno de abril. Esa es la fecha comprometida esta mañana por la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Rosa Aguilar, para la entrada en vigor del decreto que regulará las relaciones contractuales entre ambas partes. En el marco de su primera visita oficial a Galicia como titular del departamento central, aseguró que es el mecanismo "adecuado" y el instrumento "válido" para solucionar la situación de crisis que "afecta gravemente" al sector y que "no puede permanecer por más tiempo". Así, se mostró convencida de que el texto responde a sus necedidades.
Aguilar defendió que el futuro de la actividad depende del fortalecimiento de la Interprofesional Láctea y de la puesta en marcha del decreto. Durante su intervención aseguró que la cartera que dirige estará "al lado del sector" con el objetivo de cambiar de forma "sustancial" la coyuntura actual en aras de lograr un "equilibro efectivo y real" entre los eslabones de la cadena de valor del lácteo.
Para ello, apostó porque el sector y el MARM caminen de la mano para convencer a la Comisión Nacional de la Competencia de que "lo que hacemos es lo que debemos". La ministra considera que "no hay lugar" a la prohibición de que los ganaderos y las empresas de recogida mantengan relaciones contractuales.
El real decreto que fomenta el uso obligatorio de los contratos lácteos está en fase de información pública y el ministerio prevé tramitarlo por la vía de urgencia. La pretensión del Gobierno central es que entre en vigor "de inmediato" para cambiar de forma "radical" la situación en el rural.
Y es el que sector lácteo, junto a la pesca y las infraestructuras en el campo, ha sido uno de los temas centrales de la reunión que mantuvieron durante más de dos horas en Santiago responsables de la Xunta -el presidente Alberto Núñez Feijóo y los conselleiros do Medio Rural y de Mar, Samuel Juárez y Rosa Aguilar- y del MARM.
Tras el encuentro, el líder autonómico celebró "muy positivamente" la implemetación en abril de un fórmula para mejorar las condiciones de venta de la leche para que el productor sepa lo que va a cobrar y las industrias estén obligadas a abonar una cantidad determinada.
Feijóo dijo que una herramienta por si sola "no soluciona el problema", pero expuso sus esperanzas de que el decreto sea "clave" para lograr ese objetivo. Para ello apostó por una Interprofesional Láctea "más potente" que afiance una negociación "transparente".