El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha considerado "un exceso" en los planos económico y político el empleo del "pinganillo" en todas las sesiones del Senado para utilizar las lenguas cooficiales.
A preguntas de los periodistas tras la reunión semanal del Ejecutivo gallego, Núñez Feijóo se refirió al estreno del uso de las lenguas cooficiales en el Senado, una cuestión que los grupos minoritarios quieren extender al Congreso.
El presidente gallego destacó, "con todos los respetos" a este asunto, que en España hay determinados partidos "especialmente expertos en sacar asuntos para tapar problemas" y en "crear conflictos porque no son capaces de resolver el paro" o los problemas económicos.
Señaló que en España hay una "enorme" riqueza lingüística que es preciso proteger, el gallego una de ellas, para lo que destacó su intención de protegerlo y promocionarlo. Pero, dijo, "esa misma riqueza" posibilita "que seamos capaces todos los españoles de expresarnos y entendernos en un mismo idioma".
El presidente gallego dijo entender que, "puntualmente", en el Senado se pueda hablar en las lenguas cooficiales, en casos como el debate del Estado de las autonomías o en alguna comisión específica de ámbito territorial. "Ahora, generalizar el uso del pinganillo para poder hablar entre compañeros que están ocupando escaños limítrofes ni lo entienden los españoles, ni los parados ni Europa".
A su juicio, "todo parece indicar" que "deberíamos ver si esto es una prioridad o no", al tiempo que insistió en que no se trata de una cuestión "de ideologías ni patriotismos ni de nacionalismos", sino "de lógica y responsabilidad". "Que se generalice el uso de pinganillos entre los senadores, cuando entienden un idioma que conocemos todos me parece que no es ni razonable ni oportuno en este momento", dijo.
A este respecto, Núñez Feijóo señaló que cuando los senadores hablan en el pasillo lo hacen "sin pinganillo", al igual que cuando lo hacen desde el escaño, y se lo colocan al subir a la tribuna. "La mayoría de los valencianos, catalanes, gallegos o vascos no lo entienden", añadió. "Proteger las lenguas, sin duda; que en el Senado se pueda hablar gallego en determinadas sesiones especiales es una decisión absolutamente lógica; utilizar en todas las sesiones el pinganillo es un exceso desde el punto de vista económico y político", concluyó.