El astillero vigués Hijos de J. Barreras tiene cerrados tres nuevos contratos para la construcción de dos barcos de más de 200 metros de eslora para la Naviera Armas y de un buque "off shore" para operar en el Golfo de México que garantizan para la compañía carga de trabajo hasta finales de 2012.
Así lo ha anunciado en el acto de botadura del Volcán de Tinamar el presidente de Hijos de J. Barreras, José Francisco González Viñas, quien ha calculado que en septiembre los 150 empleados de la compañía estarán ocupados, así como unos 2.500 trabajadores de la industria auxiliar.
En estos momentos son unos 30 los trabajadores afectados por el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por Barreras, la mayoría de la parte del acero y de la administración; una cifra que podría aumentar hasta los 40 en marzo.
Pero a partir de junio mejoran las perspectivas, pues para ese mes está previsto el inicio de la construcción de los dos nuevos buques encargados por la Naviera Armas, cuyo contrato asciende a los 350 millones de euros, a los que se añadirá un poco más tarde la instalación "off shore" en el Golfo de México por 150 millones.
Además, González Viñas ha revelado que hay "negociaciones avanzadas" para la construcción de otras dos instalaciones "off shore", que podrían ser cuatro si Hijos de J. Barrera cierra otra operación pendiente para la segunda mitad del año.
De modo que si se cumplen las previsiones más optimistas, el astillero vigués se garantizaría carga de trabajo hasta finales de 2013.
El presidente de la compañía ha insistido en la apuesta por embarcaciones de "gran valor añadido" y "complejidad técnica" como el "barco ecológico" que construirá para operar en el Golfo de México, y que se encargará de tratar las emisiones de sólidos, líquidos y de gases de plataformas petrolíferas.
También ha explicado que los dos nuevos barcos para la Naviera Armas exigirán por sus características -más de 200 metros de eslora y 20.000 toneladas de peso- una serie de modificaciones en las instalaciones del astillero, como la prolongación y refuerzo de las gradas.
El conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, ha manifestado, por su parte, que es "relativamente optimista" ante las perspectivas del sector naval y de la industria auxiliar, a los que les aguarda "un futuro importante".
Guerra ha matizado que el sector viene de "unos buenos tiempos en los que todos los astilleros tenían una cartera de pedidos para muchos años" y ahora "son más pequeñas", pero así y todo ha dicho sentirse "moderadamente optimista" y ha avanzado que "en un plazo razonable de tiempo" puede haber "buenas noticias" para el sector.