La modificación de la ley electoral que suprime el derecho a voto a los emigrantes en las elecciones municipales dejará fuera a las 366.855 personas que integran el censo de residentes ausentes (Cera) —según los últimos datos publicados por la Oficina del Censo Electoral—. Pese a la exclusión de estos votantes, los partidos políticos que conforman el arco parlamentario gallego descartan que esto produzca cambios importantes en sus resultados electorales, que puedan perjudicarles o beneficiarles a la hora de conformar gobiernos municipales o de diputaciones.
Desde el BNG afirman no haber evaluado los posibles efectos, convencidos de que "o que interesa é garantir o proceso e o fundamental son a limpeza e a transparencia". Además, antes de que el propio Senado ratificase el pasado miércoles la reforma de la ley de 1985, los nacionalistas ya defendían que son los residentes en un municipio los que han de elegir a sus dirigentes.
En el PPdeG consideran que la afección será nula o muy limitada. Así, no se contempla la posibilidad de que la ausencia de voto emigrante en los próximos comicios de mayo decida mayorías. De fallar estos cálculos, consideran que podrían perder en algún caso a cambio de ganar otro. Con todo, la formación otorga escasa relevancia al asunto.
Tampoco en el PSdeG detectan que pueda afectar de forma relevante al reparto del poder municipal, aunque sí contemplan casos en los que podría producirse alguna modificación. Son aquellos en los que, en las últimas elecciones municipales, el voto emigrante determinó alcaldías o mayorías absolutas. Pese a esto, son escasos ejemplos y los socialistas creen que en «pocos concellos pueden producirse cambios sustanciales» por la supresión del voto exterior.
Eso sí, desde el PSdeG apuntan que «con carácter xeral, o sufraxio emigrante nos concellos era un voto que apuntalaba os resultados do PP», por lo que desde una perspectiva de recuento electoral y en el ámbito municipal, los socialistas podrían reforzar algunos resultados. A modo de ejemplo, y al margen de la operación posterior de transfuguismo, está el caso de Silleda. Según el PSdeG, antes de contar el voto de la diáspora su cabeza de lista y alcaldesa durante una parte de la legislatura, Paula Fernández, había obtenido mayoría absoluta. Después, la candidatura socialista obtuvo seis ediles, empatando con el PPdeG, por lo que el concejal del BNG fue decisivo. Al final, Ofelia Rey, que iba en la lista socialista, se puso al frente del concello tras una moción de censura pactada por dos no adscritos y cinco ediles del PP.
INMIGRANTES
Mientras pierden su derecho a voto en las locales casi 367.000 personas, otras 21.000 lo ganan. Se trata de inmigrantes que, por primera vez, podrán votar en la comunidad en unas elecciones municipales, fruto de los acuerdos de reciprocidad firmados por el Gobierno central. Son ciudadanos residentes en Galicia pero procedentes de países como Cabo Verde, Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Paraguay y Perú. También podrán hacerlo otros ciudadanos de la Unión Europea, que tienen que inscribirse en el censo y expresar así su interés por votar para poder ejercer tal derecho.
El plazo para solicitar la participación en la convocatoria del 22 de mayo fue ampliado hasta el próximo 25 de enero, por lo que los interesados podrán efectuar estos trámites. La Oficina del Censo Electoral remitió comunicaciones a los potenciales votantes para informarles sobre los pasos que tienen que dar para poder emitir su sufragio y elegir a los alcaldes y concejales de los ayuntamientos en los que habitan.
AHORRO
La exclusión de los emigrantes de entre los electores a los comicios locales y los límites establecidos a la celebración de actos de precampaña desde que se convocan oficialmente las votaciones, mediante la publicación de un decreto, hasta que arranca la campaña tendrá una repercusión en los costes que afrontan en periodo electoral los partidos políticos. Así lo admiten desde las filas socialistas y populares, aunque desde el Bloque Nacionalista Galego aseguran que su ahorro será "irrelevante" o "nulo", fundamentalmente porque el gasto realizado por esta organización política en la diáspora es muy reducido.
Tampoco han cuantificado el ahorro en el Partido Popular de Galicia ni el Partido Socialista. "Non hai ningún cálculo" realizado, admiten fuentes consultadas en sendas organizaciones políticas.
Pese a que los residentes en la emigración no votarán en las elecciones municipales, sí lo harán en las autonómicas y estatales —aunque será a través del voto rogado, que solicitarán previamente a la junta electoral—. Por ello, no se prevé que por su exclusión en los comicios locales cesen los viajes de dirigentes políticos al exterior para pedir el voto a estos gallegos y sus descendientes.
CONTINUIDAD
Desde el PPdeG, aseguran que se seguirá visitando a la población emigrada pero "non só para pedir o voto", sino también para "ofrecer colaboración", prestar la "axuda" que necesiten en determinadas cuestiones y conservar los "vínculos" que hasta ahora se ha mantenido con los integrantes del censo de residentes ausentes desde las instituciones públicas de la comunidad.