El primer cadáver de un ocupante del avión que cubría la línea entre Río de Janeiro y París, que se estrelló en junio de 2009, fue encontrado hoy, confirmó a Efe la Gendarmería francesa, encargada de su búsqueda.
Precisó que el cuerpo fue izado a la superficie y que se encuentra todavía abrochado a su asiento y en un estado de descomposición", tras haber pasado casi dos años a una profundidad de 3.900 metros.
Los restos fueron analizados a bordo del barco y serán trasladados la semana próxima a París para una eventual identificación, agregó.