El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, criticó hoy la actitud ante la crisis del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "que abandonó el barco en medio de la travesía", y del máximo mandatario de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que "no sabe ni dónde está el timón", dijo.
Vázquez realizó estas manifestaciones durante su intervención en el acto de pegada de carteles que la formación nacionalista realizó en la plaza de las Platerías, al pie de la catedral compostelana, y en el que arropó al candidato a la Alcaldía de Santiago, Rubén Cela.
El líder del BNG contrapuso "el valor" y "las convicciones" de la gente del BNG con la actitud ante la crisis de los presidentes del Gobierno y de la Xunta, y pidió el apoyo "a las personas gallegas y de izquierda", para derrotar "las política fracasadas de la derecha".
Aseguró que el BNG es una fuerza "es ascenso" y que "hoy por hoy" es la única que está en condiciones "de frenar al PP en Galicia".
"El 22 de mayo los ciudadanos estamos llamados a votar en unas elecciones cruciales", como las calificó Vázquez, que ve en esta cita electoral "una excelente oportunidad para cambiar el rumbo".
"PP y PSOE ofrecen más de lo mismo, continuar con recetas que ya se revelaron como fracasadas, tanto en la Xunta como en el Estado", dijo el portavoz nacional del BNG.
"Le llaman reformas, pero son recortes. Le llaman austeridad, pero es privatización y regalos para los amigos", apostilló.
Por ello, indicó que el Bloque representa "la alternativa". "El BNG defiende un cambio radical de políticas, un cambio que vaya a la raíz de la crisis y que cambie las prioridades", proclamó, al tiempo que puso el acento en que "nuestra prioridad son las personas y no los mercados".
El portavoz nacional del BNG proclamó: "tenemos los mejores candidatos y candidatas". "Nosotros no los escondemos ni necesitamos que vengan aquí paracaidistas que en Madrid votaron a favor de los recortes sociales", dijo.
Se mostró convencido de que desde los ayuntamientos "se puede contribuir a cambiar las cosas en un sentido positivo y a poner las condiciones para salir de la crisis con justicia social".
Por eso afirmó que "no es indiferente quien gobierne los ayuntamientos; no lo es para los parados, los pequeños comerciantes, los emprendedores", y vaticinó que "sería un desastre que el PP tuviese cancha para llevar su inutilidad de la Xunta a los ayuntamientos".
El líder del BNG criticó que PP y PSOE "nos digan que no se puede hacer nada distinto de lo que se está haciendo".
"No podemos continuar así, por lo que es necesario una intensa movilización de todas las personas que quieren a este país y que se sienten de izquierdas para que el PP no traslade su fracaso de la Xunta a los ayuntamientos", afirmó.
Por su parte, el candidato a la Alcaldía de Santiago de Compostela, Rubén Cela, afirmó que el BNG "ya demostró en Santiago que sabe gobernar, que lo que pasa por nuestras manos cambia para bien, que hay capacidad y eficiencia, que tenemos nuevas ideas y proyectos".
Según Cela, "Santiago avanzó con el impulso y con el músculo del BNG, y tiene que seguir avanzando", y añadió que la formación nacionalista "es quien de verdad puede conseguir que esta ciudad ejerza como capital de una nación".