Los socialistas gallegos tiraron de nuevas tecnologías para iniciar la campaña electoral en Ourense. El secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, pidió el voto por 'Twitter' en el acto de arranque de la campaña "de los derechos ciudadanos, la defensa de los servicios públicos y de la apuesta firme y decidida por la reactivación económica y la creación de empleo".
Desde el Jardín Japonés de Ourense, donde el jefe de filas socialista ha participado en "una pegada digital" de carteles junto al candidato socialista a la reelección, Francisco Rodríguez, Vázquez ha avanzado "una campaña positiva, próxima, con compromisos claros y realistas y con espíritu constructivo". "Que escuche bien el PP: sin mentiras ni campo embarrado", ha incidido.
Dicho esto, ha asegurado ante unos 500 simpatizantes que la campaña estará "centrada en los ciudadanos y en sus problemas", a los que, ha asegurado, se buscarán "soluciones" desde la "colaboración" entre instituciones y desde "la gestión ejemplar de los bienes públicos".
Tras comprometerse a huir de "los engaños y la demagogia", ha proclamado que su partido "cree" en los ayuntamientos y, por ello, iniciará ahora "la campaña de la ilusión y la esperanza para revalidar las alcaldías actuales y ganar otras nuevas".
En clave local, ha arengado a los suyos para trabajar y "lograr el apoyo suficiente" para gobernar la Diputación de Ourense, a la que ha tildado como "la gran vergüenza de la provincia". Tampoco se olvidó Pachi Vázquez de incluir en su mensaje el rechazo a "fábricas fantasmas, vertederos e incineradoras de residuos", ni de "apoyar sin cinismo la llegada del AVE" como "un logro de los socialistas".
Al hilo de la importancia de arrebatar la institución provincial a José Luis Baltar, el dirigente del PSdeG ha apelado a acometer "la verdadera regeneración democrática" en "todos los ayuntamientos de Galicia usurpados fraudulentamente por la derecha mediante operaciones de transfuguismo". "Estas elecciones tienen que poner punto y final a la práctica de la derecha gallega de alcanzar gobiernos a golpe de comprar voluntades", ha advertido.