Un incendio dejó reducida a cenizas una casa de dos plantas en pleno centro de la localidad lucense de Palas de Rei la pasada madrugada y, aunque no hubo que lamentar daños personales, los servicios de emergencias tuvieron que emplearse a fondo para evitar que el fuego se propagase al tendido eléctrico y a las casas colindantes.
La central de coordinación de emergencias del 112 recibió aviso del incendio cuando faltaban diez minutos para las cinco de la madrugada, mediante una llamada de la Guardia Civil, que fue alertada, a su vez, por un vecino de la propia localidad, según informó el alcalde de Palas de Rei, Fernando Pensado.
Inmediatamente, la operadora del 112 movilizó al personal de emergencias del Ayuntamiento de Palas de Rei, que acudió al lugar del incendio con una carroceta municipal, así como al Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir) de Monterroso, que también desplazó a varios efectivos.
En un momento se temió que el fuego alcanzase el tendido eléctrico, por lo que el 112 puso sobre aviso a la empresa distribuidora, Unión Fenosa, aunque finalmente no fue preciso cortar el suministro.
A las siete y cuarto de la mañana, los equipos de emergencias dieron por extinguido el incendio, pero el fuego ya había destruido por completo la casa, cuya estructura interna era de madera. El propio alcalde de Palas de Rei confirmó, en declaraciones a EFE, que habrá que demoler cuanto antes el edificio.
"Habrá que hablar con el propietario y esperar a ver qué dicen los técnicos municipales, pero lo más prudente será vaciarla por dentro y derribar la fachada", dijo Pensado, para evitar riesgos innecesarios.
En la primera planta de la vivienda tenía su oficina un empresario de la localidad. La planta baja, según el alcalde, era utilizada durante los días de feria como un espacio para el comer el pulpo. A falta de pruebas concluyentes, el regidor señaló que un cortocircuito parece la causa más probable del fuego.