El primer ministro japonés, Naoto Kan, pidió hoy a la empresa operadora de la planta nuclear de Hamaoka, al suroeste de Tokio, que paralice todas sus operaciones por seguridad, según informó la agencia local Kyodo.
La planta de Hamaoka, operada por Chubu Electric, se encuentra en la costa del Pacífico en Tokai, un área donde confluyen tres placas tectónicas y donde se teme que pueda producirse un terremoto de hasta 8 grados de magnitud en la escala de Richter.
Kan cree que todos los reactores de la planta deberían pararse hasta que haya medidas suficientes para afrontar un tsunami o terremoto, según los medios locales.
El primer ministro japonés ha admitido también que la respuesta de su Gobierno al terremoto del 11 de marzo fue "inadecuada en varios aspectos" y pidió a sus ministros que compartan más información.
"Nos vimos sobrepasados por el trabajo en nuestras respectivas áreas y la respuesta fue inadecuada en varios aspectos", dijo hoy Kan a los dos equipos gubernamentales encargados de la crisis nuclear y las consecuencias de un desastre que suma casi 25.000 muertos y desaparecidos.