Una treintena de delegados de la CIG en Novacaixagalicia se ha concentrado hoy ante la sede central de la entidad en Vigo para rechazar "los planes privatizadores" del Gobierno, que pasan por "una bajada salarial bajo la amenaza de reducir alrededor de 900 empleos".
Los representantes sindicales han reclamado el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y de las condiciones laborales en la caja gallega, y han mostrado su oposición a la "privatización" de la entidad, tal y como se pudo leer en la pancarta que portaron durante la hora y media que duró la acción de protesta.
La CIG-Banca denuncia a través de un comunicado que el Ejecutivo central y el Banco de España "pretenden imponer ahora una reducción salarial" a los trabajadores de Novacaixagalicia "bajo la amenaza de hacer efectivo el despido de unas 1.230 personas, 900 de las cuales serían en Galicia".
Censura que ahora se pretendan "recortar gastos" para "transformar" a la caja fusionada "en un banco, jugando con el pan de 6.500 familias", y todo esto cuando la dirección de la compañía "viene de subirse los sueldos hace tan solo seis meses y numerosos altos directivos se marcharon con indemnizaciones multimillonarias".
El sindicato nacionalista apela a la función social de la entidad y cuantifica en unos 700 millones de euros el dinero que revertía en la sociedad gallega a través de la obra social y que "con la privatización pasará a manos de los accionistas".
Los representantes de los empleados de Novacaixagalicia aclaran que no reivindican "privilegios" ni "salarios de lujo", sino "el derecho" a que no se les "haga pagar su mala gestión" y la "deficitaria supervisión y control".