Sanidad universal, gratuita, pero de "calidad". Esa es la filosofía con la que Pilar Farjas dirige la sanidad gallega, ejemplo de aprovechamiento de recursos en esta época de crisis. La apuesta por un catálogo priorizado de medicamentos que fomente el uso de genéricos y abarate el gasto farmacéutico, la modernización y construcción de nuevas infraestructuras sanitarias, la reducción de las listas de espera y la aplicación de las nuevas tecnologías son la clave de su gestión como conselleira de Sanidade.
Mientras otras comunidades recortan servicios -como Cataluña-, la Consellería de Sanidade ha impulsado la construcción de dos nuevos hospitales, el de Pontevedra y el de Vigo y se permite ser la única Comunidad, junto a Madrid, que financia la vacuna infantil contra el neumococo. Y todo se hace aplicando una "política eficiente" que le permite incluso ser la primera comunidad no aforada que mejor paga a sus proveedores y a farmacias. Recuerda Farjas que hoy en día "hay comunidades que pagan y comunidades que no pagan", y eso debe tenerse en cuenta.
La reducción de las listas de espera es otro de los logros que esgrime la conselleira Farjas, algo que se ha logrado mejorando la productividad en la jornada ordinaria de los hospitales, con la implantación de jornadas de tarde que no son extraordinarias. En el primer trimestre de este año se han realizado 4.000 intervenciones quirúrgicas más respecto al mismo período de 2009. Otro dato, se ha aumentado de un 65 a un 73% el rendimiento de los quirófanos. La conselleira no olvida que la priorización de pacientes también ha sido clave para mejorar los tiempos de espera. Al finalizar 2009 se había logrado el objetivo de que los pacientes prioridad 1 no tengan que esperar más de 30 días para ser operados, con un tiempo medio de 19 días en este primer trimestre; mientras que para los de objetivo 2 el tiempo de espera se ha colocado al final del año pasado en 60 días. Otro de los factores que ha influido para reducir las listas de espera es que son los propios servicios los que priorizan los pacientes siguiendo en todos los centros los mismos criterios.
La sostenibilidad del sistema sanitario es uno de los grandes retos actuales. Farjas no quiere oír hablar de copago sanitario. Recuerda que son los socialistas los que han abierto el debate. Primero la ex ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, después el secretario de Estado de Hacienda y después la actual ministra. En el caso de la Xunta, "ni está sobre la Mesa de la Xunta, ni puede estarlo porque las decisiones de copago le corresponden al Gobierno central". Lo que sí tiene claro es la apuesta por la prioridad. "No es todo para todos, sino todo lo que cada paciente necesita", aclara. La conselleira cree además que aún hay margen en la factura farmacéutica para mejorar la eficiencia del sistema sin recurir a fórmulas de copago. Otra cosa, dice, es la revisión de copago farmacéutico.
El ahorro en gasto farmacéutico es la política central de la Xunta para que el "ahogo financiero" a la que los somete el Gobierno no afecte a la Sanidad. En los cuatro meses que lleva en funcionamiento el catálogo priorizado de medicamentos se han gastado 40 millones menos que permite seguir pagando a proveedores. Este ahorro ha sido posible pese a que el Gobierno ha recurrido ante el Constitucional esta medida, que está en suspenso. La inercia creada ha posibilitado que los médicos sigan prescribiendo el fármaco más eficiente ante dos alternativas Farjas señala además que pasará mucho tiempo hasta que se resuelva definitivamente el recurso, por eso apuesta por separar el debate legal de lo importante: el apoyo de los profesionales y de los gallegos a esta iniciativa "que permite seguir pagando las facturas de la sanidad e invertir en centros de salud o ampliación de hospitales".
Sobre la declaración del delegado del Gobierno en Galicia, que ha acusado a Farjas de cometer un delito de desobediencia al aplicar el catálogo, la conselleira lo atribuye al "nerviosismo" que causa este ahorro en el PSOE. Cree que los socialistas "se han descentrado en los intereses que deben defender y se posicionan al lado de las grandes farmacéuticas" en vez de velar por los intereses de los ciudadanos o por la sanidad pública. Le reprocha además al PSdeG que haya puesto "en la diana" a los médicos.
Farjas critica al actual Gobierno por la "ausencia total de políticas de sanidad" y el ahogamiento a la que condena a las políticas sanitarias con una reducción del 11% en los Presupuestos de la Xunta. Le reprocha que no tome medidas para garantizar la sostenibilidad de sistema sanitario y recuerda que las comunidades llevan seis meses pidiendo una reunión del Consejo Territorial de Salud.
No es de las que piensa que el Ministerio de Sanidad no es necesario porque todas sus políticas están transferidas. Cree que "si en algún momento es necesario el liderazgo en sanidad es éste, otra cosa es que no se haya ejercido". Recuerda que toda la política de farmacia es competencia del Gobierno. Es la Administración central la que decide qué farmacos se autorizan y a qué precio, y se está utilizando este mecanismo para "ahogar" a las Comunidades. Lamenta también Farjas que la ministra haga anuncios, como el de cuatro nuevas especialidades , en contra del criterio de las grandes sociedades científicas o las sociedades de médicos de familia. Recuerda Farjas que el Ministerio anuncia medidas que después pagan las Comunidades.
NUEVAS TECNOLOGÍAS
La conselleira de Sanidade destacó también la apuesta de su departamento por las nuevas tecnologías. Como ejemplo puso el del acceso de casi el cien por cien de la población gallega a la receta electrónica. La define como una "revolución" que ha permitido reducir en un 15% las consultas en asistencia primaria, mejorar el cumpliento terapéutico de los pacientes y evitar acumular medicamentos en casa.
INFRAESTRUCTURAS SANITARIAS
En esta Legislatura, la Consellería de Sanidade ha puesto en servicio el nuevo hospital de Lugo, ha licitado el de Vigo y se han iniciado los trámites para la construcción del de Pontevedra. Estos dos últimos centros han sido posibles gracias a la fórmula del modelo concesional de pago por disponibilidad. Farjas quiere huir de las "demagogias" y defender este sistema porque "al paciente lo único que le importa es el médico o la enfermera que lo atiende". "No conozco a ningún paciente que cuando entra en un centro sanitario pregunte de quién es el edificio", asegura.
Sanidad se ha limitado a buscar financiación donde la hay, en las empresas,como hace Fomento para construir autovías, o como han hecho gobiernos socialistas como el de Baleares o el de Cantabria para construir hospitales. Además, con la construcción de estas infraestructuras se crea empleo: 2.400 puestos en el caso de Vigo, 1.400 en Pontevedra o 600 en A Coruña, con una apuesta importante por el empleo cualificado.