El presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que la "transformación local es necesaria desde hace tiempo, pero la crisis la hace imprescindible", y ha dicho que su partido está "dispuesto a abordarla, sin crear divisiones en la comunidad ni alejamiento de los ciudadanos en cada municipio".
En un desayuno en Santiago con el candidato de su partido a la alcaldía, Gerardo Conde Roa, el líder del PPdeG explicó que esa reforma de la administración local hay que hacerla "siguiendo el ideario de la ciudadanía", que se basa, según dijo, en cooperación y responsabilidad.
El PP aspira en esta ciudad a convertir en absoluta la mayoría conseguida en 2007, que le mantiene en la oposición, y desbancar de ese modo al alcalde, el socialista Xosé Sánchez Bugallo, que gobierna en coalición con el apoyo del BNG.
Núñez Feijóo afirmó que la cooperación es lo contrario a "localismos paralizantes" y reivindicó "gobiernos únicos y unidos" frente a "espectáculos bipartitos". Esta actitud "integradora" se resume en el refuerzo y la creación de áreas metropolitanas y en la gestión compartida de servicios para reducir su coste.
Además es preciso un comportamiento "prudente y responsable" en cuanto a la gestión económica, "como en la mayor parte de las familias gallegas", ya que los ciudadanos están siendo "más previsores que muchos de sus gobernantes".
En su opinión, la gestión de los gobiernos de coalición integrados por el PSdeG y el BNG se ha caracterizado por la "prodigalidad en la hacienda pública, en la abundancia de gastos superfluos y prescindibles, en el aumento de la deuda y en medidas improvisadas una tras otra".
En cambio, los candidatos del PPdeG se comprometen con un código de responsabilidad económica en el que, entre otros asuntos, destaca el pago a los proveedores.
"Austeridad, estabilidad de las cuentas y planificación para blindar los servicios públicos esenciales y garantizar que los gobiernos, en lugar de un obstáculo, sean impulsores de la recuperación, mediante, entre otros asuntos, el pago de facturas a proveedores para dejar de seguir asfixiando a autónomos, pymes y resto de proveedores", dijo.
Sobre Conde Roa, alabó su experiencia, destacó que tiene "ideas y una enorme ilusión por ser alcalde, pero no como un oficio estable, sino como un reto apasionante". "Hoy hay en Compostela un ciclo político que se acaba, el de una pareja mal avenida que se limita soportarse, y cuyo objetivo es la resistencia. Demos paso a aire nuevo", finalizó.
El candidato, que ayer recibió el apoyo de Mariano Rajoy y del propio Núñez Feijóo en un mitin en Santiago, destacó la miseria del paro que afecta a muchos jóvenes que la viven "con frustración" y culpó a las políticas económicas desarrolladas por el PSOE en España, con el apoyo del BNG en muchos municipios gallegos.
Conde Roa criticó que tras doce años de gobierno en coalición en esta ciudad, tanto socialistas como nacionalistas se presentan a las elecciones con proyectos a veinte años. "¿Pero cómo es posible que no los hayan hecho hasta ahora?", se preguntó.
El candidato se comprometió a ejecutar un plan de pagos a proveedores, ya que la situación en la ciudad es "preocupante".
También criticó el "despilfarro" de los actuales gestores y anunció que ya ha estudiado las partidas presupuestarias en las que recortar, entre ellas el coste de asesores municipales.
Conde Roa lamentó la situación de las instituciones que prestan servicios sociales en la ciudad, "sobre todo cuando se han gastado 220.000 euros en financiar una sala que hace homenajes a terroristas", señaló en alusión a un acto celebrado en la sala Nasa al que él dio esa calificación. "Eso se tiene que acabar y se va a acabar", concluyó.
El candidato calificó de "culturicidio" la gestión cultural en la ciudad, ya que, en su opinión, ésta debe ser "algo más que la nacionalista y la clientelar".