El Ayuntamiento coruñés de Padrón aprobó por unanimidad la decisión de intervenir el servicio de recogida de basura tras 26 días de paralización por una huelga de trabajadores de la empresa concesionaria, que ha sido obligada a solventar el conflicto laboral y a reanudar la labor en un plazo de cuatro días.
El alcalde de Padrón, Camilo Forján, indicó que la empresa Tragsa será encargada de recoger la basura acumulada "lo antes posible", en espera de que la concesionaria Global Vambrú resuelva su conflicto con sus trabajadores. Según el alcalde, la concesionaria permanece en funciones aunque provisionalmente ha sido intervenido el servicio, pero el contrato se mantiene "en vigencia".
Forján advirtió de que si en los próximos día no solventa la situación, el Ayuntamiento deberá estudiar alternativas como la contratación de otra empresa para ese servicio.
El teniente alcalde de Padrón, Eloy Rodríguez, dijo que esa medida constituye "la única salida válida para la solución del conflicto" que, según él, se ha transformado en un problema de "sanidad pública".
Añadió que tanto los ciudadanos como el Ayuntamiento pagan por la prestación del servicio, por lo que dijo no entender "por qué derivó todo en esta situación" durante varios días.
El Ayuntamiento de Padrón tiene "capacidad suficiente" para "tomar las medidas necesarias" con el objetivo de retirar los residuos urbanos, comentó.
Por su parte, un representante del sindicato UGT, David Barrio, opinó que el Ayuntamiento "debería haberse puesto en contacto con los trabajadores" y "dejar orgullos aparte".
Según el dirigente sindical, la empresa ha tenido una actitud de "desprecio" a los ciudadanos y los trabajadores, y expresó su esperanza de que el Ayuntamiento contacte con los trabajadores porque "actuar unilateralmente" solo con la empresa "no es la solución", dijo.
Barrio afirmó que los trabajadores están dispuestos a colaborar, pues lo único que esperan es el respeto a "lo acordado" y subrayó que mientras no sea así, "no habrá levantamiento de huelga".
La falta de limpieza de las calles de esa localidad coruñesa y de la recogida de basura durante casi un mes ha llevado a acumular montañas de bolsas en algunos lugares, por lo que los vecinos han expresado su repudio a esta situación y su esperanza de un pronto restablecimiento del servicio, tras dos alertas sanitarias.
La huelga de los trabajadores comenzó el 15 de abril después de que denunciaran a la empresa Global Vambrú de incumplir el acuerdo firmado con los empleados en octubre del 2010 que establece, entre otras condiciones, un incremento salarial del 2,5 por ciento más el IPC en 2010 y un 2,75 por ciento más IPC, en 2011.