Consciente de que los bancos son cada vez más estrictos en la concesión de crédito a autónomos y pequeñas y medianas empresas, la Consellería de Economía e Industria amplía este año un 10% la cobertura de su plan de avales -el re-Brote 2011-, hasta cubrir el 70% de las operaciones de más de 300.000 euros de compañías gallegas con proyectos viables. La nueva edición de este programa, que la Xunta gestiona a través del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), incluye, como novedad, las actuaciones de exportación, antes no consideradas, y aumenta el apoyo a las firmas más innovadoras e internacionalizadoras.
Según explicó el titular del departamento, Javier Guerra, el plan que hoy publica el Diario Oficial de Galicia (DOG) es "máis flexible" y eleva el plazo máximo de las operaciones financiadas, que podrá prorrogarse de dos a cuatro años cuando las sociedades solicitantes aporten garantías reales, un requisito que no es necesario en este programa. Tras destacar que la actividad empresarial es "unha das bazas máis potentes para reactivar a economía galega", el responsable autonómico destacó que en los últimos dos años la Administración concedió o movilizó una inversión de casi 300 millones de euros (un 82% más que en el bienio anterior) en otorgar 1.626 avales a compañías y trabajadores por cuenta propia, frente al apenas medio centenar firmado entre 2007 y 2008, lo que --señaló-- ha permitido el mantenimiento y la creación de unos 16.000 puestos de trabajo.
Mediante la nueva edición del re-Brote, cuyas ayudas pueden solicitarse hasta el 31 de octubre, el Igape respaldará hasta el 50% de las pólizas de crédito para circulante, hasta el 60% de las líneas de préstamo para el adelanto de facturas y un máximo del 70% en el caso de las pólizas de gestión de pago a proveedores (confirming). A estas tres vías de apoyo se suma una cuarta, totalmente nueva, para financiar hasta el 50% de las pólizas de responsabilidad, liquidación y garantía de operaciones mercantiles. Así, permitirá garantizar nuevas operaciones de financiación, con un riesgo máximo por empresa beneficiaria de 3,5 millones de euros.