La planta de clasificación de envases ligeros situada en el complejo medioambiental de Cerceda de Sogama llevaba procesadas cerca de 157.000 toneladas de este tipo de basura, que se deposita en los contenedores amarillos de recogida selectiva. Es la cifra procesada desde la puesta en marcha de la planta en 1998 hasta diciembre del 2010, cifra que equivale a casi 12 estadios de fútbol de una superficie media de una hectárea y una altura de 50 metros.
A día de hoy, un total de 270 concellos están adheridos a este servicio, que da cobertura a 2.265.000 habitantes. En 2010, y respecto al año anterior, la planta aumentó en un 5,07% las cantidades de residuos tratados en la mesma, pasando de 17.464,47 a 18.390,91 toneladas. La pretensión es que esta cifra siga creciendo, tal como se contempla en el nuevo Plan Autonómico de Xestión de Residuos Urbanos 2010-2020, que tiene entre sus objetivos que las cifras de reutilización y reciclaje alcancen el 30%, fronte al 10% actual.
De entre los envases que acogen los recipientes amarillos, las mayores cantidades recepcionadas en Sogama corresponden al plástico fino o polietileno de baja densidade, conformado fundamentalmente por bolsas y film, seguido por el pet (botellas de agua y bebidas carbónicas), briks y plástico mixto (aquellos envases formados por distintas tipologías de plástico).
Si bien se percibe una creciente concienciación ciudadana, una buena parte de los municipios gallegos cuenta aún con un porcentaje de impropios -residuos que no deberían ser depositados en el contenedor amarillo- superior al 30%, de ahí la necesidad de intensificar las campañas de sensibilización social en la materia.
El próximo 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una efeméride a través de la cual se recuerda la importancia de la separación de la basura en origen, lo que contribuye al ahorro de energía y materias primas, recuerda la Sociedade Galega de Medio Ambiente a través de un comunicado.