La empresa Johnson Controls, una de las principales proveedoras de sistemas y
electrónica para interiores de automóviles a
nivel internacional, ha anunciado hoy sus planes de cerrar "en las próximas
semanas" su planta de Redondela (Pontevedra), donde tiene más de un centenar de
trabajadores.
La firma alega razones de "falta de
competitividad" y de "viabilidad económica" de las instalaciones de Redondela,
así como su "soprecapacidad".
Después de realizar un análisis y revisión
integral de sus operaciones en Redondela, tras la compra el año pasado de Michel
Thierry y su integración en Johnson Controls, la compañía ha decidido cerrar
esta planta, según informó en una nota.
Johnson Controls prevé consolidar el
negocio de Redondela dentro de la actividad existente de corte y confección en
otras plantas de la firma, "mejor preparadas para responder a las necesidades
actuales de los clientes gracias a su experiencia en esta área".
La empresa señala en su comunicado que
"cumplirá con todas sus obligaciones legales" y se reunirá inmediatamente con el
comité de empresa para crear conjuntamente un plan social para los 104 empleados
afectados de la planta de Redondela. Por último, explica que sus planes
actuales "no afectan a otras plantas de España".