El grupo parlamentario popular en solitario dio luz verde a la tramitación parlamentaria de la ley de familia, tras rechazar las enmiendas a la totalidad formuladas por los dos grupos de la oposición. El rechazo a la norma se expresó también en la calle --había una concentración contra la misma-- e incluso entre el público que asistió a seguir el debate, pues un grupo de mujeres entonó al finalizar "non á lei de familia". BNG y PSdeG critican además que sólo contentará a una "minoría" de la "extrema dereita". En la presentación de la norma, la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, presentó este documento como "unha ferramenta máis no que debe ser o pacto demográfico" --existe una comisión parlamentaria al respecto--. Contra las tesis defendidas desde su presentación por la oposición, la titular de este departamento negó "un afán intervencionista" de esta futura ley, que a su entender incorpora "políticas urxentes, necesarias" y que es necesario implementar "durante moitos anos goberne quen goberne". Mato defiende que esta norma pone por primera vez "en valor" y "recoñece" a las familias monoparentales, que "garante medidas e instrumentos" y que "respecta as liberdades e dereitos das persoas". Asimismo, señala que Galicia se sitúa con ella "á vangarda do Estado". La conciliación "de homes e mulleres" también está recogida en este texto. En relación con la maternidad y la natalidad, la conselleira asegura que este proyecto de ley "non obriga a ser nai a quen non o queira ser" y que "non di que a muller teña que quedar na casa". A contrario, ve en la misma un texto que recoge la implantación de medids "para a conciliación". El objetivo de la norma, dijo, es "dar o respaldo necesario á familia" como "motor da nosa sociedade"; y atajar la situación demográfica, pues Galicia es la "segunda comunidade con peor comportamento" dentro de España, que a su vez se sitúa "á cola de Europa" en cuanto a la natalidad. CARLOS AYMERICH (BNG): "TEÑEN QUE CREAR AS CONDICIÓNS" El portavoz del grupo parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, considera que el proyecto de ley de familia "non ten outro sentido que moralista" y se basa "nunha moral integrista de dicir ás mulleres o que teñen que facer co seu corpo". El nacionalista advirtió a la conselleira de que la función del Gobierno gallego no debe ser "dicir que teñen que ser nais", sino "crear as condicións" para que las mujeres que así lo deseen puedan tener hijos. "Delles boas vivendas, bos traballos e bos servizos públicos para que as familias libremente escollan e elixan", aseveró. Aymerich sostiene que la ley "busca disimuladamente volver ao rol de familia patriarcal tradicional" y acusó a la Xunta de retroceder varios siglos con las políticas que se pretenden adoptar. "Van crear pisos patera para adolescentes embarazadas?", preguntó, para después instar a la conselleira a que si quiere ayudar a la natalidad "poña cartos enriba da mesa" --critica que se reducen los presupuestos para estas cuestiones--. "A lei non da de comer e esta non axuda a ninguén", aseveró, y añadió que si se usa una "peneira" y se separa "o gran da palla" en esta norma "quedaría nada". Así, asegura que no incorpora ninguna medida. A la Xunta le reprocha además que no aplique "un plan de corresponsabilidade" puesto en marcha en la pasada legislatura, entre otros. BEATRIZ SESTAYO (PSdeG): "FAI RETROCEDER A GALICIA DOUS SÉCULOS" La diputada socialista Beatriz Sestayo instó a la conselleira a retirar este texto si realmente busca que sea "un punto máis do pacto do plan demográfico", pues considera que con estas premisas no se alcanzará el mismo. Así, considera que lo que se presenta es "un texto que fai retroceder a Galicia dous séculos" y acusó a la Xunta de "pretender un fraude de lei a outras leis vixentes", como la ley sobre interrupción voluntaria del embarazo o la ley de igualdad. Así, acusó al PP de "dobre moral" y de incurrir en "hipocresía" al abordar estos temas. En opinión de Sestayo la única función de esta ley es "contentar ao electorado máis reaccionario e retrógado, a unha minoría da sociedade galega". Sólo por eso, dijo, "están dispostos a sacrificar dereitos dos menores e das mulleres", dado que en el texto --según la diputada-- hay un "nulo potenciamento" de los servicios públicos y establece "unha natalidade case obrigada". Así, leyó algún artículo de la norma según el cual se "promoverá que as mullerse poidan dar seus fillos en adopción ou institucionalizalos". "Iso é indigno, choca coa lexislación vixente e é moi defectuosa técnicamente", por lo que "crear inseguridade xurídica" y deixa "á interpretación dos xuices numerosos dereitos dos menores", recriminó.