El candidato del PP en Lugo no da por perdida la Alcaldía. Su intención es mantener contactos con el BNG para gobernar en solitario. El posible apoyo del actual alcalde, Xosé Clemente López Orozco, ya lo da por perdido tras, en su opinión, burlarse de él por intentar llegar a acuerdos. Jaime Castiñeira le recuerda que él gobernó en minoría gracias también al apoyo puntual de los populares.
Para el popular, "lo que es triste es que la minoría gobierne a la mayoría", como podría pasar en Lugo. Recuerda que el PP obtuvo en Lugo el mejor resultado de las grandes ciudades gallegas, al hacerse con el 44,25% de los votos. Un éxito que se trasladó a la provincia, donde el PP obtuvo más votos que socialistas y nacionalistas juntos, y pese a ello no gobernarán en la Diputación.
Castiñeira defiende que, mientras no haya reforma electoral y no se deciden fórmulas como las segundas vueltas, deberían gobernar las listas más votadas. Le recuerda al BNG que los lucenses votaron cambio, y ese cambio pasa por que gobierne el PP. Rectifica así a López Orozco, que asegura que los ciudadanos votaron bipartito, un partido,dice Castiñeira, que no se presentó a las elecciones. Asegura además que los populares y los nacionalistas tienen más coincidencias en su modelo de gestión que con los socialistas. Pone como ejemplo una iniciativa para poner a disposición de los emprendedores naves industriales, o el problema urbanístico con las Torres del Garañón. Pese a estos ejemplos puestos, el popular admite que será difícil contra con el apoyo del BNG aunque en esta ocasión no haya pacto global con los socialistas