La medición de la velocidad del avión que volaba entre Río de Janeiro y París era errónea, lo que desconectó el piloto automático cuatro minutos antes de que el aparato se estrellase, informaron hoy los investigadores.
En el momento del incidente, el comandante del avión se encontraba descansando, pero acudió a la cabina un minuto y medio después alertado por uno de los copilotos, precisó en un comunicado la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), encargada de las pesquisas.
Se trata de las primeras conclusiones de la lectura de las cajas negras del avión, rescatadas del fondo del océano a principios de mes.