En una primavera atípica, con temperaturas superiores a la media de los últimos años y precipitaciones inferiores a la media, el Gobierno gallego ha solicitado a los ciudadanos que "extremen" el consumo de agua para evitar que la sequía de la última primavera —y que no aparenta que cambie en los próximos días— pueda generar problemas de abastecimiento durante el verano. Aunque en principio se descarta que los grandes sistemas de suministro de agua —los de las ciudades— tengan problemas, el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, Agustín Hernández, auguró que quizás las "traídas veciñais" puedan verse afectadas de mantenerse las precipitaciones en niveles actuales.
En una rueda de prensa que ofreció con el presidente de Augas de Galicia, Francisco Menéndez, explicaron que en la cuenca Galicia Costa —la que depende de la Xunta— existe una red de aforos con 47 puntos de control en los ríos, de los cuales sólo 11 presentan niveles normales. El resto, "están por debaixo dos niveis habituais para esta época", explicó Menéndez. Así, aunque los niveles de ocupación de los embalses son normales para esta época, se istúan por debajo de los niveles el pasado año. El agua embalsada es el 73% de la ocupación disponible, frente al 80% del 2010. Los embalses de abastecimiento están al 91% y un año atrás estaban al 99%.
Esta situación deriva de una primavera rara en cuanto a meteorología, pues presenta los valores más calidos desde 1961. Así, la temperatura se situó en 14,9 grados centígrados, cuando la media desde 1961 es de 11,4. Es, pues, "a primavera máis cálida dos derradeiros 50 anos". Lo mismo ocurre con las precipitaciones registradas. Si la media de este periodo en 2011 ha sido de 126 milímetros de precipitación, un 40% de lo habitual, pues en los últimos 50 años esa media se situaba en 330 mm. Es el registro más bajo de las últimas cinco décadas y sólo se compara con 1982, según explicó Hernández.
Fruto de esto, la situación hidrológica es "normal no resto de España", aunque en Galicia los caudales se sitúan por debajo de lo habitual, sobre todo en algunos puntos. No obstante, no se ha activado el plan autonómico para situaciones de sequía, con tres niveles de alerta (verde, amarillo y rojo). Hernández dijo que debe existir "tranquilidade" pues por ahora "non debería haber problemas", claro que se insta a un consumo responsable para evitar problemas durante el verano y poder llegar al próximo otoño sin problemas de provisión de agua en las viviendas.
Aunque no se ha activado este plan, el Gobierno gallego estará "alerta" las próximas semanas, para ver cómo se mantienen los caudales de los ríos y los embalses de abastecimiento de agua, por si es necesario adoptar otras medidas, dado la caída de las precipitaciones, que no se prevé que cambie al menos en las próximas semanas. De caer de forma importante las reservas de agua para suministro, existe la posibilidad de activar la comisión gallega para situaciones de sequía en Galicia. Forman parte de ésta Protección Civil, varias consellerías, Aguas de Galicia, la Delegación do Goberno, la Fegamp y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
En el otoño de 2007 y los primeros meses de 2008, Galicia estuvo en prealerta por sequía, dadas las bajas precipitaciones para esos periodos del año, que situaron los embalses en valores muy inferiores a los correspondientes a 2006. Así, si Galicia Costa tiene una capacidad total de 684 hectómetros cúbicos, en noviembre de 2007 sólo disponía de 231 hectómetros de agua, 200 hectómetros por debajo de la cantidad registrada en el mismo mes de 2006.
BAIONA Y VILAGARCÍA, ZONAS COMPLICADAS PERO CON ALTERNATIVAS
Con los niveles de ocupación actuales para el abastecimiento de agua no se auguran problemas en verano, pero es cierto que en la actualidad las situaciones más complicadas se corresponden con Baiona y Vilagarcía, ambas localidades situadas en la provincia de Pontevedra. No obstante, en estos puntos existen suministros alternativos, con captaciones en el embalse de Zamáns para Baiona y en el Umia para Vilagarcía.
Según explicó Agustín Hernández, dado que "o encoro do Con non é suficiente para abastecer" a la localidad arousana, hace ya semanas que se abastece del río Umia. Según los datos facilitados ayer por la Xunta, el embalse de Con está ahora al 60% de su capacidad, cuando un año antes se encontraba al 65%. En el caso de Baiona, ahora la ocupación es del 44% cuando en 2010 se encontraba al 100%.
El resto de los embalses, según la Xunta, se encuentra en niveles similares a los de hace un año. Así, Eiras (sistema de Vigo) tiene una ocupación del 96%; Forcadas (Ferrol) está al 100% y Cecebre (A Coruña), al 90%. En el caso de Santiago de Compostela, que se abastece del río Tambre —no tiene embalse, por lo que se trata del régimen natural del río— no se detecta riesgo aunque este año el caudal es el 50% de la media histórica. Se sitúa en 8,4 metros cúbicos por segundo, cuando para el consumo en el área compostelana es necesario en torno a un metro cúbico por segundo. "Hai bastante marxe de maniobra", explicó el conselleiro.
Respecto a la cuenca estatal del Miño-Sil, el conselleiro recordó que Ourense y Lugo pueden hacer captaciones del Miño. En Pontevedra, también se puede recurrir al Lérez.