El proceso judicial contra R.V., el único imputado por la desaparición de María José Arcos, se ha reactivado con la declaración en el Juzgado de Ribeira de un obrero que trabajó para el cámara de televisión. El operario se sometió al interrogatorio de la juez instructora del caso de la desaparición de la compostelana María José Arcos hace quince años, aunque no aportó nada que permita avanzar en la investigación, precisaron las fuentes consultadas por EFE.
El abogado de la familia Arcos, Evaristo Nogueira, ha señalado tras la declaración de este operario que se trata de "un proceso más en la fase de declaraciones que forma parte de la investigación policial y judicial".
El letrado ha insistido en que el procedimiento "sigue abierto en cuanto a la instrucción; faltan más pruebas por practicar y habrá que esperar para sacar conclusiones", ha añadido.
Una vez finalizado este procedimiento, Nogueira solicitará la apertura de juicio oral porque "ése es el sentimiento de la familia. Luego la decisión le compete a la juez", ha apostillado.
La empresa Insitu emitió la pasada semana un informe al Juzgado de Instrucción de Ribeira donde se recogen las conclusiones extraídas de las exploraciones realizadas con un georradar en tres fincas de R.V.
El imputado abandonó la prisión de Teixeiro tras el mandamiento de la Audiencia provincial de A Coruña que aceptaba el recurso presentado por su abogado y el fiscal donde solicitaban su libertad sin fianza.