La Comisión Europea ha levantado este miércoles la alerta sanitaria sobre los pepinos españoles procedentes de España que había establecido el pasado jueves por una posible relación causa-efecto entre varias partidas de pepinos procedentes de Andalucía y el brote de E.coli registrado en el norte de Alemania.
La Comisión ha levantado de forma oficial esta alerta tras mantener una conversación telefónica la tarde de este miércoles entre la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, y el comisario de Salud y Política de Consumidores, John Dalli.
Mientras, la Abogacía General del Estado estudia presentar un "recurso de incumplimiento", previsto en el sistema europeo, para subsanar los daños provocados por la alerta de las autoridades de Hamburgo que atribuyeron a los pepinos españoles la infección por la bacteria "E.coli".
Así lo ha confirmado en rueda de prensa el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, que ha advertido de que quien pone en marcha una alerta temprana, como la que ha afectado a los pepinos españoles, tiene también que asumir unas responsabilidades en el caso de que no se haya actuado con la debida prudencia.
Caamaño ha explicado que el artículo 34 del Tratado de la Unión Europea establece una previsión específica para exigir responsabilidades en estos casos y ha anunciado que en este momento la Abogacía del Estado está estudiando las posibles vías jurídicas que permitan subsanar los perjuicios causados a los productores españoles.
En este sentido, ha concretado que si no hay una vía específica para indemnizar a los afectados, como ocurrió en casos como el de la colza o las dioxinas, existe la posibilidad de presentar un recurso de incumplimiento que, en el caso de acreditarse las responsabilidades, permitiría hacer frente a los perjuicios que se hayan producido innecesariamente a los sectores productivos españoles.
Ese es el mecanismo que estudian los servicios jurídicos del Estado tras conocer las primeras informaciones sobre esta cuestión, según las cuales -ha reconocido Caamaño- a día de hoy "parece evidente que se ha declarado una alerta sin fundamento".
El titular de Justicia ha añadido que en todo momento se mantiene en contacto con la Secretaría de Estado de la UE, Asuntos Exteriores y Agricultura para analizar todas las cuestiones jurídicas que se pueden plantear en este asunto.
En cualquier caso, Francisco Caamaño ha reiterado que la alerta temprana es un mecanismo establecido por las autoridades de seguridad alimentaria en la UE que también genera una "cadena de responsabilidades" en caso de que no se haya hecho el uso debido.
GOBIERNO
Ya por la mañana, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, había asegurado que el Ejecutivo no descartaba emprender acciones contra las autoridades de Hamburgo. En declaraciones a la cadena Ser, Rubalcaba señaló que las autoridades alemanas "tienen un problema" porque "no saben dónde está" la bacteria y ha confiado en que este miércoles "se levante la alerta" en Europa hacia los pepinos españoles porque hay "una evidencia absolutamente clara", que es que no proviene de España.
"En España no ha habido un caso de esta naturaleza, no lo ha habido nunca. Eso quiere decir que la bacteria no está en España y si no está en España no proviene de España, ni ha estado ni se le espera", ha señalado.
Rubalcaba ha insistido en que esa ha sido la tesis que ha defendido el Ejecutivo ante las autoridades alemanas "desde el primer día", nada más tener conocimiento de las declaraciones de la senadora de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storks, atribuyendo a los pepinos españoles el foco de origen de la bacteria.
Ha defendido asimismo la actuación del Gobierno en esta materia, ha hecho hincapié en que ha estado con los agricultores afectados "desde el primer momento" y ha recordado que el pasado viernes las ministras de Sanidad, Leire Pajín, y de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, informaron de las primeras gestiones en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.