La asamblea del BNG de Vigo ha acordado mantenerse en la oposición en el Ayuntamiento olívico lo próximos cuatro años, por lo que su apoyo al PSdeG se limitará a respaldar la ivestidura de Abel Caballero.
Tras casi cuatro horas de deliberaciones, la militancia de la formación nacionalista ha decidido quedarse fuera del Gobierno local de Vigo con 108 votos, por 30 de quienes se mostraron a favor de reeditar la coalición con los socialistas y 13 abstenciones.
El BNG gobernó en coalición con el PSdeG en el mandato que está a punto de expirar, pero la pérdida de dos de los cinco concejales que ostentaba en la cita electoral del 22 de mayo ha inclinado la balanza a favor de no renovar el pacto por considerar que debilitaría aún más su posición en el mapa político vigués.