El empresario israelí Sami Ofer, una de las puntas de lanzas del sector privado israelí y acusado la semana pasada por EEUU de haber hecho negocios con Irán, falleció hoy a los 89 en Tel Aviv, informaron fuentes de la familia.
Ofer, que hizo su fortuna en el mundo del transporte marítimo, que más tarde apuntaló con inversiones millonarias en banca y el sector inmobiliario por todo el mundo, falleció en su domicilio esta madrugada a causa de un cáncer.
El nombre del empresario saltó a las páginas de la prensa internacional la semana pasada cuando el Departamento de Estado colocó a su grupo inversor y a sus navieras en la lista negra de empresas que negociaban con Irán, en violación de las sanciones internacionales a ese país.
El caso ha tenido ramificaciones políticas locales e internacionales después de que se haya sugerido desde distintas fuentes que el verdadero objetivo de sus barcos que atracaban en Irán era "servir a los intereses nacionales de Israel", es decir colaborar con el servicio secreto del Mosad.