Los líderes de PSC, ERC e ICV, José Montilla, Josep Lluís Carod-Rovira y Joan Saura, se han reunido esta mañana para acabar de perfilar la estructura del nuevo gobierno tripartito en el que están trabajando sus respectivos equipos, según confirmaron fuentes conocedoras de la negociación. Tras el encuentro, Carod y Saura participan en las respectivas ejecutivas de sus partidos, mientras que Montilla se encuentra en la sede del PSC reunido con sus colaboradores más cercanos. Está previsto que esta misma tarde hagan su primera comparecencia conjunta, probablemente en el Parlament, según confirmaron fuentes de la negociación, para exponer los principales ejes programáticos del nuevo pacto de gobierno. El acuerdo para formar un nuevo gobierno tripartito en Cataluña incluiría la presidencia de la Generalitat para el socialista José Montilla, mientras que el líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, podría ocupar la vicepresidencia. Por su aprte, ICV-EUiA pedirá sumar a su departamento de Relaciones Institucionales la cartera de Interior, una consellería que dirigiría Joan Saura, quien finalmente no obtendrá ninguna vicepresidencia del nuevo gobierno tripartito catalán aunque participará de forma "colegiada" en las decisiones del ejecutivo. Así lo explicó el vicepresidente de ICV, Jordi Guillot, en una rueda de prensa posterior a la reunión de la secretaría política de Iniciativa. "Lo razonable es que aumentemos en representación y poder político, y lo más seguro es que se sume al departamento de Relaciones Institucionales y Participación el de Interior", avanzó Guillot, quien confirmó que ICV también mantendrá Medio Ambiente y que Saura se encargará asimismo de impulsar el desarrollo del nuevo Estatut. El acuerdo ha sido alcanzado después de una intensa negociación entre socialistas y republicanos producida durante todo el fin de semana, que ha incluido contactos de "alto nivel" entre los principales dirigentes de ambas formaciones, así como reuniones de las respectivas cúpulas. Las tres formaciones de izquierdas catalanas, PSC, ERC e ICV-EUiA, constituirán el segundo gobierno de coalición de la historia reciente de la Generalitat, después de que el Pacto del Tinell, que firmaron en 2003, pusiera fin a 23 años de gobiernos en solitario de CiU con Jordi Pujol. Si tras las elecciones del 16 de noviembre de 2003 las tres fuerzas de izquierdas necesitaron 22 días para tejer un principio de acuerdo de gobierno, esta vez han acelerado las negociaciones y tan solo cuatro días después de los comicios catalanes han anunciado su voluntad de darle una nueva oportunidad a la coalición tripartita. Mas, candidato de CiU a la Presidencia Por su parte, el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, aseguró este lunes que si Artur Mas "lo desea" continuará siendo el candidato de la federación nacionalista a la Presidencia de la Generalitat en los próximos comicios y señaló que contará con el apoyo de CDC y "evidentemente" de UDC. Duran también avisó de que el nuevo tripartito "no será mejor" que el primero y apuntó que "algunos llevan la inestabilidad en los genes", en referencia a ERC. En declaraciones a RAC 1, Duran hizo autocrítica y admitió que en la campaña de CiU ha habido elementos que pueden haber sido contraproducentes a la hora de garantizarse el voto útil de determinados sectores. El compromiso notarial para descartar un pacto con el PP puede haber sido uno de esos errores y señaló que "sin autoflagelarse, ni hacer grandes aspavientos, habrá que corregirlos para que no se vuelvan a repetir". Sobre la candidatura de Mas, explicó que "todo dependerá de lo que él quiera" y garantizó el apoyo de CDC y "evidentemente" de UDC "sin problemas". En esta línea, señaló que François Mitterrand "fue presidente de Francia a la tercera". El dirigente de CiU desacreditó el pacto para la reedición del tripartito asegurando que se trata de "una opción de poder" y no de un proyecto de país y fue especialmente contundente con ERC a quien reprochó que tildara a CiU de "traidores" por votar el Estatut y ahora forman gobierno con "dos partidos que votaron el mismo Estatut". "Les es igual el país. Lo que les importa es estar en el poder", apostilló. Duran reprochó a ERC que manifieste malestar porque CiU comenzó las negociaciones con el PSC y criticó que "siempre se siente ofendida, siempre es víctima". "Que no se presenten como mártires", reclamó y recordó que, "al fin y al cabo, no hemos hecho nada que ellos no hicieran" en 2003 "engañando" a CiU cuando "ya habían optado" por el PSC. En este sentido auguró la misma "inestabilidad" que tuvo el primer tripartito, más aún teniendo en cuenta la "debilidad" de PSC y ERC, que han perdido diputados. También dio por hecho que "las relaciones con el Gobierno de España tampoco serán excelentes" y subrayó que "los actores son los mismos y algunos llevan la inestabilidad en los genes". Se preguntó cómo sonará la frase "Montilla president, Catalunya independent" entre las bases de ERC y añadió que la fórmula de la vicepresidencia para facilitar el retorno de Josep Lluís Carod-Rovira al Gobierno "no es más que un intento de engañarnos a todos y a sí mismos". Duran admitió que, a diferencia de 2003, en CiU había una "brizna de esperanza" porque "creíamos que el PSC había aprendido la lección" y la diferencia de escaños es "más notable", pasando de cuatro a once.