El socialista José López Orozco ha iniciado hoy su cuarto mandato consecutivo en Lugo gracias al apoyo de los dos ediles del BNG, en una reunión plenaria marcada por las protestas de los "indignados" del 15-M.
Después de constituir la Mesa de Edad, presidida por el propio alcalde, por ser la persona de mayor edad en la corporación local, los veinticinco concejales electos tomaron posesión de sus actas y recibieron la medalla de la Corporación y la insignia corporativa.
Posteriormente, fueron los ediles los que eligieron, mediante una votación secreta -con sobres cerrados y urna-, al alcalde de la ciudad.
No hubo sorpresas y López Orozco consiguió trece votos, gracias al apoyo de los concejales nacionalistas gallegos, mientras que el candidato del PPdeG, Jaime Castiñeira, recibió los doce de su grupo municipal.
En su discurso, después de recoger el bastón de mando, López Orozco agradeció su apoyo a "todos los que hicieron posible" que fuese "elegido por cuarta vez alcalde de la maravillosa ciudad" de Lugo y mencionó expresamente a los votantes del PSdeG, así como del BNG por el apoyo a la investidura.
A la espera de iniciar las negociaciones para "explorar" la posibilidad de constituir un gobierno de coalición en Lugo, el propio alcalde dijo que ambas formaciones tienen todavía "una extraordinaria tarea" por delante para hacer realidad ese pacto.
López Orozco calificó de "innegable" que entre ambos partidos hay "diferencias", pero subrayó que hay "muchas más cosas" que los "unen a favor de la ciudadanía".
"Ellos son los que quieren, porque así lo dijeron, que nos entendamos, que gobernemos y que demos solución a los problemas, no que los creemos", añadió el alcalde.
Por otra parte, reconoció que "los lucenses escribieron el día 22 -de mayo. que el PP fuese el partido mayoritario" en Lugo y, "por eso, sería de tontos o de estúpidos no tener en cuenta la aportación que el PP puede hacer a favor de esta ciudad y de este Ayuntamiento", precisó.
Por ello, afirmó que "en aquello que sea necesario y sea bueno para Lugo", el futuro gobierno local contará con el PPdeG, porque "aquí no sobra nadie, somos necesarios todos".
El regidor agradeció a todos los funcionarios del Ayuntamiento su labor, porque "sin su trabajo no sería posible" la acción de gobierno, y a "los compañeros que estuvieron en la anterior corporación", de forma "especial" para los que formaron parte de su equipo, por su "lealtad" a la ciudad.
En ese sentido, reconoció que "a alguno le costó más que serios disgustos su servicio al pueblo de Lugo", pero dijo que "que la justicia existe y esos disgustos de hoy se transformarán en alegría por tener servido tan fielmente" a sus vecinos.
Agradeció, además, el apoyo de los miembros de su familia, por "no importarles" las horas de trabajo que le dedicó en los últimos años al Ayuntamiento de Lugo, pero también por "compartir sus ideas" y saber aguantar "los ataques personales" que recibió durante la campaña en forma de "anónimos".
Por último, el alcalde comprometió para el nuevo mandato que acaba de comenzar "su trabajo, experiencia e ilusión", pero también "las ganas" y el "buen hacer" de todos los concejales, porque "no vamos a defraudar la esperanza que hoy se deposita en nosotros", concluyó.
Durante el pleno, medio centenar de "indignados" se dedicaron a gritar consignas y a hacer ruido con cacerolas y megáfonos a las puertas de la Casa Consistorial, para entorpecer el desarrollo de la sesión, pero ni la Mesa de Edad primero, ni tampoco el alcalde después, pararon en ningún momento la ceremonia.
Algunos miembros de ese colectivo llegaron incluso a entrar en salón de plenos y, con aplausos y estornudos forzados en alto, intentaron sabotear el discurrir de la sesión, además de exhibir varias pancartas en las que se podían leer lemas como "Obedecer a ciegas, deja ciego", "No nos representan" o "El pueblo manda y el gobierno obedece".
Aunque el alcalde llegó a pedirles en un momento determinado que no aplaudiesen, finalmente la cosa no pasó a mayores y los policías locales que había en el salón de plenos ni siquiera llegaron a identificar a los autores de la protesta.