La Consellería de Economía e Industria presentó el proyecto por el que se crea una orden “pioneira en España” para “facilitar” el desarrollo de las instalaciones de energía geotérmica de baja temperatura, de menos de 30 grados, destinadas a cubrir la demanda de agua caliente sanitaria, calefacción y refrigeración de los edificios, a partir del aprovechamiento de la calor del subsuelo.
El conselleiro Javier Guerra explicó que el documento será publicado en breve en la web (http://economiaeindustria.xunta.es) con el objetivo de que puedan presentarse alegaciones.
Al “clarificar e facilitar” el procedimiento de autorización de estas instalaciones con un proceso administrativo “fácil, sinxelo e exprés”, la Xunta pretende impulsar “o uso cotián” de esta fuente en los hogares gallegos.
Por otra parte, la iniciativa supone el reconocimiento expreso de la geotermia como energía limpia por parte de la consellería, adelantándose así al Gobierno de España, que aún no ha transpuesto la directiva comunitaria europea en la materia al ordenamiento jurídico estatal, explicó el director xeral de Enerxía e Minas, Bernardo Tahoces. Con esta orden, que definirá los criterios técnicos exigibles a las bombas de calor, su instalación podrá computar a la hora de dar cumplimiento al Código Técnico de Edificación, que obliga a que el 30% de los elementos de suministro energético en un edificio tengan origen renovable. Hasta el momento, sólo tenían esa consideración las instalaciones minieólicas, la biomasa, así como las placas solares fotovoltaicas y térmicas.
Y para que “o mercado creza ordenadamente”, la Xunta creará un registro de aprovechamientos geotérmicos vinculados a las instalaciones, que se enmarcará en el Rexistro Mineiro de Galicia, contando con una sección independiente.
La meta es volver a situar a Galicia “nos postos de cabeza” en materia de renovables e impulsar la creación de “un novo oco de mercado”, insistió Guerra.
Consciente de que el primer paso para impulsar una industria de fabricación de bombas de geotermia es “crear un consumo”, el titular de Economía expresó su confianza en que antes de que se agote la legislatura ya esté funcionando alguna planta de producción. De hecho, confirmó que en estos momentos “xa hai alguna iniciativa” en marcha, al tiempo que, en el marco del concurso eólico, Fenosa Wind se comprometió a levantar una fábrica de bombas de calor geotérmica tras obtener 339 megavatios (MW) de potencia. “Por iso damos este paso pioneiro”, constató Guerra en relación a la nueva regulación, tras lo que constató que los expertos coinciden en que los dos aprovechamientos energéticos básicos para Galicia son el viento y la calor del subsuelo.
AHORRO Y AYUDAS A LA INSTALACIÓN
Como prueba del ahorro en el consumo que se obtiene del uso de esta fuente, el conselleiro explicó que se obtienen reducciones de “entre un 30 e un 70%” en la factura de la calefacción y de un arco que oscila entre el 20 y el 50 en climatización.
Al margen de la nueva orden, en el compromiso de “eliminar todas as barreiras” que ralentizan el proceso de implantación de la geotermia se enmarcan otras iniciativas como la línea de ayudas que concede el Instituto Enerxético de Galicia (Inega). Con una cobertura de hasta el 30% de los costes, el ente concedió ya 1.175 subvenciones para la instalación de bombas de calor en edificios de nueva construcción o ya existentes.
CLÚSTER PIONERO EN ESPAÑA
En esta línea, el Ejecutivo autonómico impulsó la constitución del Clúster de Xeotermia de Galicia (Acluxega), pionero en España; al tiempo que se desarrollaron proyectos demostrativos en el centro de salud del concello pontevedrés de As Neves y en la biblioteca de la Universidade de Vigo, con una inversión de 1 millón de euros que persigue evitar la emisión á atmósfera de 93 toneladas de dióxido de carbono.
En última instancia, el impulso a este nuevo aprovechamiento persigue conseguir que en 2015 “máis do 95% da electricidade xerada en Galicia” tenga su origen en fuentes limpias, un sector llamado a encabezar el “desenvolvemento económico e social” de la comunidad, según Javier Guerra.