Galicia contará desde este año con tren de alta velocidad. El primero partirá el próximo 10 de diciembre desde Ourense y hará el trayecto hasta A Coruña, en el primer trazado adaptado para velocidades de 350 kilómetros/hora. El ministro de Fomento, José Blanco, junto a otras autoridades, realizó un recorrido en un tren de pruebas entre O Irixo y el viaducto del Ulla, en Boqueixón —el más alto de Europa— para supervisar las obras, que finalizarán este año como estaba previsto.
Al recorrido también asistió el conselleiro de Infraestructuras, Agustín Hernández, que reivindicó la figura del ex ministro Alvarez Cascos, quien licitó los primeros tramos de esta línea, lo que supuso un "punto de no retorno para esta infraestrutura”. Hernández, quien defendió esta obra como una de las que "superan" a los gobiernos y que "no son patrimonio de nadie, son obra pública patrimonio de todos".
El conselleiro aludió en su intervención a las personas que intervinieron en esta línea de Ave. Hizo referencia a José Blanco, por impulsar las obras desde 2009; a Alberto Núñez Feijóo, como conselleiro de Política Territorial en 2003 y como presidente desde 2009; a Francisco Álvarez Cascos y Rafael Arias Salgado.
Blanco, por su parte, sumó a la lista a "dos personas" que "alzaron su voz para defender el Ave en Galicia", que son los expresidentes de la Xunta de Galicia Manuel Fraga y Emilio Pérez Touriño.
En su intervención, el ministro mantuvo el entorno del 2015 como fecha para la conexión con la Meseta, y en la línea de lo recogido en el Pacto do Obradoiro, el próximo año comenzarán a funcionar trenes híbridos (podrán alcanzar 250 km/h en líneas electrificadas y 180 en las otras). Esta nueva modalidad de convoy, "pionero en Europa", comenzará el próximo mes de julio el proceso de homologación. Según el ministro, su puesta en marcha entre Galicia y Madrid permitirá ir mejorando los tiempos.
El ministro también explicó que su homólogo estadounidense visitará el Ave gallego el próximo año, dado que por su "complejidad" se han obtenido "experiencias" que "serán muy útiles para el desarrollo de otras líneas". Esta visita se enmarca en el asesoramiento que España dispensa a Estados Unidos para poner en marcha su alta velocidad ferroviaria, a través de Adif. Blanco expuso que esta infraestructura "será visitada por ministros de transporte de todo el mundo", lo que eleva el "valor" de una línea "exportable de la economía española".
Aludió al viaducto del Ulla como un "hito de la ingeniería", al ser "el más alto de Europa". Es uno de los 38 viaductos que conforman la línea Ourense-Santiago-A Coruña, que totalizan 19,6 kilómetros de longitud. También existen 30 túneles que suman 28,9 kilómetros, por lo que más del 59% dekl recorrido discurre en túnel o viaducto. En total son unos 150 kilómetros de longitud cuyo grado de ejecución es del 96% -queda finalizar los accesos a Ourense y Santiago- y que supuso una inversión de más de 3.000 millones de euros.
La puesta en marcha de esta línea permitirá, según el Ministerio de Fomento, recortar la distancia del recorrido entre Ourense y Santiago en 38,9 kilómetros, por lo que pasan de los 126 actuales a 87,1, incluyendo el acceso a ambas capitales. Si ahora ese trayecto se recorre en una hora y media, cuando funcione el Ave se podrá realizar en 20-25 minutos. La línea completa (desde Ourense hasta A Coruña) durará 55 minutos, frente a las dos horas y cuarto actuales.
José Blanco explicó que desde el año 2004, el Ministerio de Fomento ejecutó 7.000 millones de euros en la construcción de las líneas de alta velocidad para Galicia. Desde el verano de 2009, fueron licitadas actuaciones por valor de 4.400 millones de euros, 2.600 millones en los últimos dos meses.
"ALTURA DE MIRAS"
Además de explicar los próximos pasos a seguir para el Ave gallego, el ministro de Fomento pidió "unidad para generar actividad económica" en Galicia, para aprovechar "al máximo" esta inversión. Así, considera que disponer de "las infraestructuras más sólidas del país" no es sólo un derecho, sino que "debe ser tomado como una responsabilidad", pues es una "herramienta" que sirve para "redefinir la dinámica socioeconómica".
Además, solicitó "unidad" por encima de "cualquier diferencia" para lograr el avance de los proyectos pendientes. "Yo como ministro y gallego soy el primero en trabajar por el objetivo del Ave", aseveró, para señalar como "mi deber pedir altura de miras par ano caer en debates estériles". Considera que es necesario centrarse en lo que "estamos haciendo" y también "pensar en qué momento".
Así, explicó que las "montañas y valles no son la peor dificultad para traer el Ave", sino la "situación económica de toda España y Europea", que "no es la misma que cuando se planificó el Ave ni la misma que cuando firmamos el acuerdo de desarrollo del Ave en verano de 2009". Así, afirmó que es "un esfuerzo" que se traduce en "recursos" y advirtió que "si no se hace ahora, probablemente tardará mucho en hacerse o no se hará nunca". Con la continuidad de este proyecto, aseveró, "Galicia estará integrada en el espacio ferroviario europeo único".