La familia de la niña de 12 años de origen musulmán a la que se ha expulsado de su colegio en Artexio (A Coruña) por asistir a clase con velo estudia la posibilidad de que curse el próximo curso en Marruecos. Así lo ha manifestado el catedrático de Derecho Eclesiástico Juan Ferreiro, quien ha explicado que los padres de la menor han solicitado plaza en un centro educativo de Casablanca.
Ferreiro, que está asesorando a la familia de la niña, ha lamentado que el director del Colegio Novo de Artexio impidiera ayer a la niña recoger sus notas de final de curso junto al resto de sus compañeros.
La niña no pudo ayer recoger sus notas en el colegio en el que ha estudiado todo el curso por impedírselo la dirección, que alegó que ya no pertenecía al mismo ya que el expediente que se le abrió culminó el pasado 21 de junio con la decisión de que fuese trasladada al CEIP Ponte dos Brozos, en la misma localidad.
El asesor jurídico de la familia ha declarado que dicha decisión "atenta contra el sentido común", pues aunque la niña haya sido traslada de centro "lo lógico hubiese sido dejarle compartir el último día del curso con sus compañeros y amigos". Además, ha subrayado que la familia de la niña en ningún momento tuvo notificación oficial de la resolución del expediente.
Ferreiro ha acusado al director del Colegio Novo de "mantener ciertas fobias" y de "ganas de humillar", y ha advertido de que una persona "que tiene esos sentimientos y no sabe controlarlos no puede dedicarse a una labor tan importante como es la enseñanza".
El conflicto por el uso de esa prenda con connotaciones religiosas en el Colegio Novo de Arteixo surgió cuando los responsables del centro, inaugurado este mismo curso, adoptaron un reglamento interno que impide el uso de "boinas, viseras, pañuelos de cabeza y otras prendas que cubran la cabeza".
Esta regla interna -que ningún otro centro escolar de la localidad tiene- ha sido incumplida sistemáticamente por una niña que asiste a clase con el tradicional hiyab -una pañoleta que cubre el pelo pero no el rostro-, por lo que fue sancionada con "la suspensión del derecho a participar en actividades escolares o complementarias".
No obstante, y a pesar de las reuniones entre sus progenitores y el director del centro, la joven siguió asistiendo a clase con el velo, lo que llevó al centro a solicitar un pronunciamiento de la Consellería de Educación sobre la legalidad del reglamento, finalmente respaldado por la administración autonómica.
Ante el incumplimiento reiterado de esta norma, el centro abrió un expediente a la menor, que finalmente se ha cerrado con su traslado a otro colegio.
Ferreiro ha denunciado que, en este caso, el reglamento interno del Colegio Novo no es válido porque se trata de una cuestión que atañe a la libertad religiosa y se debería regir mediante una ley como se ha hecho en Francia.
Además, ha precisado que el reglamento se aprobó el 13 de diciembre pasado, con el curso ya iniciado, y ha recalcado que esas normas no regían cuando comenzaron las clases en septiembre.
También ha anunciado que la familia tiene previsto denunciar los hechos mañana ante la Fiscalía de Menores.