Con el único apoyo del PPdeG, la Cámara gallega dará esta tarde luz verde al proyecto de ley de convivencia y participación educativa, un texto que la oposición calificó de "pastiche incoherente", de "farsa" para intentar "colar pola porta de atrás as falsas enquisas do galego", y de "capricho" de Feijóo para avanzar en su "carreira cara Madrid". Por su parte, el grupo mayoritario acusó a PSdeG y BNG de querer "reducir a autonomía dos centros e a participación das familias".
La ley concluye tras un "desafortunado proceso" en el que los grupos de la oposición censuran el "autoritarismo" de la Consellería de Educación y su falta de consenso con la comunidad educativa. En la tramitación parlamentaria se incorporaron 54 enmiendas, entre ellas una del grupo popular para fomentar "a excelencia educativa" a través de contratos-programa, de cuya eficiencia desconfían PSdeG y BNG, que alertan de que la Xunta puede usarlos para "segregar" o para "primar á concertada, o mesmo que fixeron co Abalar", según el socialista Guillermo Meijón.
"A lei non prestixiará o labor docente nin mellorará a convivencia nas aulas", alertó la diputada del BNG Carme Adán, quien mostró su deseo de que, al menos, el efecto de la ley sea "inocuo" y "quede só en propaganda, sen afondar máis na persecución desta consellería ao ensino público". Para la portavoz nacionalista en la materia, el texto es una muestra más de la "era Feijóo: máxima ideoloxía, mínima eficacia".
Por su parte, Meijón afirmó que el texto legislativo sólo busca "lavar a cara do candidato Feijóo tras os seus dislates na campaña sobre as enquisas do galego". Asimismo, repasó el informe de la asesoría jurídica de la Xunta, que constituye una "reprobación en toda regla" a la iniciativa de Educación.
Desde las filas del PP, Román Rodríguez proclamó que la ley "dá seguridade xurídica" y fomenta la "participación directa, tremendamente democrática". Asimismo, acusó a la oposición de "non querer que as familias opinen libremente" y consideró "absurdo" que se argumente que el texto va en contra de la lengua gallega. "Para nada", sentenció.
Tanto Meijón como Adán coincidieron en criticar las partes relativas a la participación y acusaron al departamento que dirige Jesús Vázquez de dejar demasiadas cuestiones al "arbitrio" de los centros -como el vestuario o los objetos que podrán ser requisados por los profesores-, lo que podría derivar en discriminación. En esta línea, aludieron a la polémica de la niña de Arteixo, en la que "a consellería agachou a cabeza", según Carme Adán. Por su parte, Meijón equiparó al PP con Poncio Pilatos, por "lavar as mans" y ser cómplice de la que la menor no pudiese entrar en el centro el último día de clase.
CORREO ELECTRÓNICO PREVIO
Otro de los temas que fue criticado por la oposición durante el debate fue el envío por parte de la Consellería de Educación, en la jornada de ayer, de un correo electrónico a los profesores en los que se informaba de que la ley había sido aprobada. "É unha burla a este Parlamento e debería pedir desculpas", recriminó Meijón a Jesús Vázquez, que asistió al debate. En una réplica que despertó la hilaridad en el hemiciclo, Román Rodríguez indicó que el correo fue enviado ayer para que fuese recibido hoy.
El proyecto de Lei de Convivencia e Participación da Comunidade educativa otorga al profesorado la consideración de "autoridade pública", permite a los centros educativos regular la vestimenta de los alumnos y refuerza la protección jurídica de los docentes, que estarán habilitados para requisar objetos --como teléfonos móviles-- o sustancias peligrosas. Asimismo, reduce los plazos para la imposición de sanciones y legisla, por primera vez en España, sobre el ciberacoso. En el ámbito de las familias, contempla que se realizarán consultas a los padres sobre el proceso educativo, desde la lengua a los posibles uniformes.