El PP sospecha que el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, está detrás de la presunta desaparición de pruebas de los EREs fraudulentos. Así lo denuncia Antonio Sanz, secretario general de los populares andaluces. Cree que la posible destrucción de pruebas podría haberse ejecutado en la Consejería de Empleo por parte de "personal de confianza" de Griñán.
Sanz se ha dirigido directamente al consejero de Empleo, Manuel Recio, al que pide que aclare si recibió "órdenes directas" por parte del presidente andaluz para ocultar el fraude de los EREs, y si estuvo en las instalaciones de la Consejería de Empleo el domingo 21 de noviembre de 2010, fecha en la que presuntamente se cometieron estos hechos.
El número dos del PP andaluz también ha presentado un informe económico, con fecha de 22 de julio de 2010, elaborado por la Dirección General de Trabajo, denominado 'Encomiendas de gestión entre la Agencia IDEA y la Dirección General de Trabajo de 2010 y datos históricos 2001-2009'.
En dicho informe, se apunta que la suscripción de convenios de colaboración entre el Instituto de Fomento de Andalucía, y posteriormente, la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucíacon la Dirección General de Trabajo para el reconocimiento y pagos de ayudas sociolaborales a trabajadores afectados por ERE, "no estaba sustentada sobre ningún tipo de expediente administrativo de solicitud de ayuda".