Al menos siete personas han muerto y 35 resultado heridas hoy
por disparos de la Policía
durante las protestas registradas en varias localidades de Afganistán contra la
quema ayer del Corán en una base de la
OTAN cercana a Kabul, informaron fuentes oficiales.
Los disturbios más graves se produjeron en el norteño distrito de Shinwari,
en la provincia Parwan y donde seis personas murieron y catorce resultaron
heridas por la acción policial, dijo a Efe un portavoz del gobierno de la
región, Roshna Jalid.
Otra persona murió en la ciudad oriental afgana de Jalalabad, según dijo a
la agencia local AIP el director del departamento de salud pública de la
provincia de Nangarhar, Baz Mohamed Sherzad, que situó en diez el número de
heridos.
Algunas de las principales ciudades afganas están viviendo hoy escenas de
gran tensión, después de que saliera ayer a la luz pública que varios
ejemplares del Corán fueron quemados en la principal base de las tropas
estadounidenses en Afganistán, Bagram.
Poco después del inicio de las protestas, el martes, el jefe de la misión de
la OTAN en
Afganistán (ISAF), John Allen, anunció una investigación y presentó sus
disculpas tanto a las autoridades como al pueblo afgano asegurando que no fue
una acción intencionada.
Distintos medios locales han informado de manifestaciones, en algunos casos
con afluencia superiores al millar de personas, por segundo día en Kabul -donde
hay al menos once heridos-, y también en Jalalabad y en Parwan.
Los talibanes han condenado ya lo que para los musulmanes es una grave
profanación de su libro santo, y, en un comunicado citado por AIP, hoy mismo
llamaron a los soldados y policías afganos a que disparen contra los militares
de las fuerzas extranjeras.
La profanación del Corán es un asunto sensible en Afganistán, donde unas
veinte personas, entre ellas siete trabajadores de la ONU, murieron en protestas el
año pasado a raíz de la quema pública de un ejemplar en una iglesia
estadounidense.