Japón negocia con EEUU la reducción de hasta
un 11 por ciento de sus importaciones
de crudo de Irán a cambio de que sus instituciones financieras queden eximidas de las
sanciones
propuestas por Washington,
informó hoy el Gobierno nipón.
Los dos países podrían alcanzar un acuerdo final sobre las exenciones al
país asiático dentro del conjunto de sanciones de Washington contra el programa
nuclear de Teherán a finales de este mes, detalló el Ejecutivo nipón.
"Nuestros representantes están negociando duramente para poder lograr
la exención, como pronto, para finales de este mes", señaló el ministro
portavoz nipón, Osamu Fujimura, en declaraciones recogidas por la agencia
Kyodo.
Representantes diplomáticos de EEUU y Japón han mantenido diversas reuniones
sobre las condiciones de la adhesión de Japón al programa para sancionar a Irán
por su programa nuclear.
El Gobierno del primer ministro nipón, Yoshihiko Noda, ha solicitado a
Washington que las instituciones financieras japonesas no se vean afectadas por
las sanciones a Irán ya que, debido a una ley aprobada a finales de 2011, las
entidades que mantengan negocios con el Banco Central iraní tienen prohibido
operar en EEUU.
Sin embargo, la norma, ratificada por Barack Obama el pasado 31 de
diciembre, dispensa de aplicar las sanciones a aquellos países que hayan
reducido significativamente su volumen de compra de crudo de Teherán.
En este sentido, Japón argumenta que los bancos japoneses deben ser eximidos
de esas sanciones ya que las importaciones de crudo iraní por parte del país
asiático ya se han reducido un 40 % en los últimos cinco años.
Tanto Washington como la
Unión Europea (UE), que también se ha sumado al embargo al
crudo de Irán, presionan a Japón, cuyas importaciones de Irán rondan el 10 por
ciento del total que adquiere del exterior y suponen un 17 por ciento de lo que
produce Teherán anualmente, para que se una al programa de sanciones.