La Izquierda Abertzale ha mostrado su "profundo pesar" por el dolor generado por la acción armada de la banda terrorista ETA y por la humillación a las víctimas. En un acto celebrado este domingo en el Kursaal de San Sebastián, el colectivo ha presentado la declaración "Construyamos la paz en el proceso democrático". Asimismo ha reivindicado la creación de una Comisión de la Verdad que analice las causas y consecuencias del conflicto y un Acuerdo de convivencia democrática. La Izquierda Abertzale ha manifiestado este domingo su "profundo pesar" tanto por "las consecuencias dolorosas derivadas de la acción armada de ETA" como por su "posición política con respecto a las mismas, en la medida en que haya podido suponer, aunque no de manera intencionada, un dolor añadido o un sentimiento de humillación para las víctimas". En un acto en el Kursaal de San Sebastián, el colectivo ha presentado la declaración "Construyamos la paz en el proceso democrático". A la cita han asistido numerosos representantes de la Izquierda Abertzale como Joseba Permach, Pernando Barrena, Rufi Etxeberria, Joseba Álvarez, Maribi Ugarteburu, Jone Goirizelaia y el diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano. También han estado presentes representantes de las otras formaciones políticas firmantes del Acuerdo de Gernika, Patxi Zabaleta de Aralar, Ikerne Badiola de EA, Oskar Matute de Alternatiba, el diputado de Amaiur Xabier Mikel Errekondo, y la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide. Asimismo, han acudido entre las cientos de personas que se han dado cita en el Kursaal, invitados por la izquierda abertzale, el viceministro de la Presidencia para Monitoreo y Evaluación de Sudáfrica y parlamentario de African National Congress ANC Kopeng Obed Bapela, el también miembro de este partido Robert McBride y el parlamentario del Sinn Féin Alex Maskey. En el acto amenizado con música, danza y audiovisuales con, entre otras, imágenes de ruedas de prensa de la izquierda abertzale, el Acuerdo de Gernika o la Declaración de Aiete, Obed Bapela y Maskey han destacado la importancia de que todos los partidos se comprometan en un diálogo "pacífico y democrático" para lograr la paz que han esperado se dé pronto en Euskadi. En el documento, se señala que ETA "ha dado por finalizada su actividad armada", pero, sin embargo, "este hecho no ha traído consigo el fin de todas las violencias". A este respecto, considera necesario que "se termine con la actual política penitenciaria, totalmente inhumana" y dice que "se debe dar fin a la dispersión". También han advertido de que "la política de represión, acoso policial y detenciones contra militantes independentistas", así como que "los juicios y los encarcelamientos deben terminar definitivamente", a la vez que señala que "se deben garantizar el conjunto de derechos civiles y políticos de la ciudadanía vasca, entre los que destaca la imperiosa legalización de Sortu". En cuanto a las "consecuencias del conflicto", la Izquierda Abertzale ha afirmado que ETA "deberá deshacer sus estructuras militares y poner las armas fuera de uso", así como que los Estados español y francés "tendrán que deshacerse o readecuar los operativos armados y represivos creados para el conflicto", además de pedir "la vuelta de todos los presos y exiliadas". También ha asegurado que ETA y los gobiernos español y francés "deben abrir un proceso de diálogo y acuerdo para tratar las consecuencias del conflicto y resolverlas para siempre". Asimismo, ha apostado por una justicia transicional en el "largo tránsito hacia un escenario democrático que garantice la paz". RECONCILIACIÓN Y ACUERDO DE CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA En la declaración, la IA ha indicado que la sociedad vasca "deberá trabajar con tesón para que las heridas abiertas durante todos estos años puedan sanar" y ha reconocido que "el camino de la reconciliación será largo". Asimismo, ha apuntado la necesidad de ser "muy conscientes de que la reconciliación no será posible sin lograr un acuerdo de convivencia democrática". Tras indicar que no aceptan que "el dolor y el sufrimiento de las víctimas del conflicto se usen como excusa para no dialogar", ha aceptado que la reconciliación "no significa olvido", sino "reconocer el dolor causado y el respeto ante dicho dolor". En este sentido, la Izquierda Abertzale desea mostrar "con total sinceridad su absoluto respeto hacia todas aquellas personas que han sufrido y padecido en este largo conflicto, sin querer proceder a ninguna clasificación del dolor y el sufrimiento, ni a ninguna equiparación entre los mismos". La Izquierda Abertzale ha considerado que, "para conocer lo que realmente ha ocurrido en nuestro Pueblo, debería constituirse una Comisión de la Verdad, de naturaleza internacional e independiente, políticamente imparcial, con una participación abierta y sin ningún tipo de exclusión". Según ha explicado, correspondería a esta Comisión "analizar las causas y consecuencias del conflicto y los abusos cometidos durante el mismo". Esta Comisión de la Verdad, ha afirmado, "necesitaría de la cooperación de todas las partes, con la implicación tanto de gobiernos, partidos políticos y la sociedad civil" y "debería tratar sobre el papel de diversas organizaciones en el conflicto actual y ayudar a la consolidación de la paz, teniendo en cuenta al conjunto de víctimas y sin ningún tipo de jerarquización ni clasificación". También ha considerado "inaplazable" el diálogo y el acuerdo sobre un marco jurídico de futuro" y dice que dicho diálogo debería darse sobre los principios de "aceptación de los Principios Mitchell, diferenciar los proyectos políticos de las soluciones democráticas, el reconocimiento y respeto a la pluralidad de Euskal Herria y el reconocimiento y respeto de todos los derechos, incluido el derecho a la libre determinación". NO DICE LO QUE TIENE QUE DECIR El consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, ha valorado la declaración de la Izquierda Abertzale y ha considerado que "el abertzalismo radical, una vez más, se refugia en la ambigüedad del lenguaje y en equiparaciones inaceptables para evitar decir lo que tiene que decir, si quiere ser creíble ante las víctimas del terrorismo de ETA y el conjunto de la sociedad vasca". Ares ha sostenido que "las condolencias del abertzalismo radical por la 'insensibilidad' mostrada durante tantos años ante el dolor causado por ETA a sus centenares de víctimas, difícilmente podrán ser aceptadas como sinceras por sus destinatarios mientras no pida a ETA su disolución definitiva sin esperar ningún tipo de contrapartida". En esta línea, el diputado del PP en el Congreso y portavoz de los populares vascos, Leopoldo Barreda, ha advertido a la Izquierda Abertzale de que "el único cambio cualitativo es romper definitivamente con ETA y exigir su disolución incondicional". Por su parte, el secretario general del PSE de Álava, Txarli Prieto, ha calificado el documento dado a conocer por la Izquierda Abertzale como un paso "demasiado corto" con el que pretenden "volver a situaciones ya superadas de hace incluso 30 años, intentando equiparar violencias y víctimas". "Desde un aparente lenguaje conciliador se pretende deformar y engañar sobre la realidad que ha significado el terror de ETA y sus consecuencias", ha defendido.