El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, reiteró que da por finiquitados los convenios sucritos con ocho alcaldes del PP para que el Consorcio asumiese la gestión de galescolas, dado que "un convenio é un documento de colaboración voluntaria entre dúas administracións", algo que a su juicio hace que las manifestaciones realizadas por éstos declaren "nulos" esos convenios. De hecho, fue rotundo al afirmar que "a miña firma nunca estará nun convenio" que se dice que es "fruto da chantaxe". El número dos del Gobierno gallego señaló que la crítica en política "é boa" y descartó que a estas alturas su reacción responda a "un calentón". Pero lo que sí aseguro tener claro es que "eu" no participará "nun convenio no que a outra parte di" que está "coaccionado". Por eso, optó por "desfacer os convenios" y hacer caso de las sugerencias manifestadas por los propios alcaldes, de convocar ayudas para que ellos continúen con su gestión. "Eu intentei complacer aos alcaldes", reiteró, por lo que no entiende que "critiquen un caso e o contrario". Esto es, el convenio primero, y luego que la Vicepresidencia lo dé por finiquitado. Asimismo, aludió a "informes xurídicos" que amparan su decisión de declarar nulos estos convenios y confió en que el asunto no tenga que resolverlo finalmente un tribunal, si bien ahora no entiende las causas por las que "o PP está preocupado pola nulidade do convenio" cuando "antes o problema era o convenio". "Un negocio ruinoso" Quintana consideró que la dirección del PP recomendó a sus alcaldes "un negocio ruinoso, asesorounos mal". De hecho, cree que era mejor el convenio del Consorcio que una subvención como la del "Goberno de Fraga" que, no obstante, sí se les facilitará. "Seguirana tendo", señaló el vicepresidente, convencido de que los alcaldes firmaron por ventajas que aportaba el Consorcio, como la "educación de máis calidade e reglada" o la "estabilidade laboral". En relación con las cartas de respuesta que le fueron remitidas por los alcaldes, apenas se pronunció el vicepresidente, si bien sí consideró que existían "algunhas contradiccións".