El Consello de la Xunta aprobó la creación de una comisión de estudio de las asistencias técnicas vigentes. La medida forma parte del plan de austeridad del nuevo Gobierno gallego y pretende estudiar el gasto actual en asistencias técnicas para racionalizarlo, según explicó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que indicó que "practicamente o 40% do gasto público se xestiona a través da administración paralela".
Así las cosas, la nueva comisión -que estará presidida por la Consellería de Facenda- pretende "evitar duplicidades e garantizar que os traballos que se poidan facer con empregados públicos se fagan dese modo" y no recurriendo a contrataciones externas.
La comisión, que no implicará ningún incremento del gasto público porque sus trabajos serán desarrollados por los integrantes de la misma dentro de la jornada laboral, evaluará también los contratos de servicio, consultorías y encargos de gestión que configuran una especie de "administración paralela" en la Xunta.
La comisión la integran los titulares de las direcciones xerais de Función Pública, Asesoría Xurídica, Orzamentos y Avaliación y Reforma Administrativa, así como la Intervención xeral de la comunidad autónoma, junto a personas expertas en la materia que se designen. La comisión será la encargada de analizar y proponer medidas para limitar y controlar la externalización de servicios.
VENTA DE AUDIS
El Gobierno gallego autorizó el proceso de venta de 23 vehículos de alta gama -todos ellos de la marca Audi- del parque móvil de la Xunta, en una medida que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, inscribió en la línea de "austeridade e racionalización de custos" del Gobierno gallego y sobre la que insistió en que "non vai en contra do bipartito de ningún goberno anterior".
Feijóo limitó la decisión a una "convicción profunda de que necesitamos facer un plan de austeridade profundo no gasto e funcionamento da Administración", y situó el proceso de enajenación de los Audis como un paso más del plan que les llevó a recortes en gastos de altos cargos, que se redujeron un 40%.
El presidente de la Xunta rechazó las críticas por un posible gasto a mayores tras esta medida, señalando que no se incrementarán los costes porque los vehículos no serán sustituidos por otros. Al contrario, reiteró el beneficio del plan por lo que supone de ahorro en costes de mantenimiento, que sumaban 360.000 euros anuales y que, sólo para uno de los tres Audis A8 blindados, se elevaban a 80.000 euros. "Co que aforramos, pódese comprar todos os anos un vehículo novo", apuntó.
Núñez Feijóo recordó que la medida permitirá recortar los gastos del parque móvil de la Xunta en un 25% a lo largo de esta legislatura y subrayó que los vehículos "non se utilizaban", por lo que es "razonable" desprenderse de objetos que "non se usan e teñen un gasto". Asimismo, indicó que se emplearán vehículos "máis baratos e máis modestos" que cumplen el mismo servicio.
Preguntado por los riesgos de seguridad que supone el dejar de contar con vehículos blindados en el parque móvil de la Xunta, Feijóo se mostró dispuesto a "recapacitar" su decisión si los servicios de seguridad lo avisan en ese sentido en algún momento. Mientras, consideró que "viaxo nun coche que cumple cos requisitos que debe ter o vehículo dun presidente da Xunta", y zanjó el tema evitando ahondar en el mismo por la necesidad de tratar "con rigor" las cuestiones que atañen a la seguridad.
El conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, anunció que la Xunta recurirrá a un sistema de permuta para "desprenderse" de los tres Audis blindados con los que cuenta en la actualidad y que están en desuso -dos adquiridos durante la época de Fraga, en 2001 y 2002 y uno comprado por el bipartito, en 2007-, mientras que iniciará en septiembre un proceso de subasta para vender los otros 20 vehículos de alta gama que permanecen inoperativos en los garajes de la Xunta.