El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, garantizó en Ourense el cumplimiento de su programa electoral, basado en "menos impuestos, menos gastos y más inversión", al fraccionamiento en el pago de la deuda al Estado de casi 2.000 millones de euros por las liquidaciones de 2008 y 2009.
"Si en el momento de confección del programa se nos pregunta si sabíamos que Galicia iba a tener que devolver 2.000 millones de euros al Estado, diría que no. Con este dinero Galicia podría hacer ocho reformas y ocho bajadas de impuestos como las comprometidas en el programa electoral", manifestó.
El titular de la Xunta explicó tras la reunión semanal del Ejecutivo gallego celebrada en Ourense, que si el Ejecutivo gallego es capaz de convencer al Estado "de ir fraccionando y aplazando las deudas en que incurrió el Gobierno anterior" cumplirá taxativamente el programa electoral" antes de finalizar la legislatura.
El jefe del Ejecutivo de Galicia defendió los "presupuestos realistas y rigurosos", en detrimento de "los ingresos ficticios" planteados, según dijo, por el anterior gobierno del bipartito. "Ya tenemos experiencia de que cuando se presentan unos presupuestos falsos al final pagan los gallegos", dijo.
Entre las principales medidas adoptadas hoy por el Consello de la Xunta en materia económica, Núñez Feijóo destacó las líneas de ayudas presentadas en materia de vivienda y desempleo. En materia de desempleo, el presidente gallego anunció que habrá subvenciones para desempleados que se quedaron sin prestación, entre las que se incluyen ayudas subsidiarias, de hasta el 6 por ciento destinadas al autoempleo. "Todos los préstamos estarán subsidiados en su totalidad por la Xunta de Galicia hasta el 6 por ciento, para luchar contra la recesión económica", dijo.
Asimismo, se refirió a una segunda línea de ayudas destinadas a formación y especialización, que ascienden a 12 millones, con el desarrollo de más de 850 acciones formativas, en las que participan 20.000 trabajadores, y que empezarán a funcionar, apuntó, "desde hoy".
Sobre los presupuestos, el presidente gallego apuntó que son los "primeros" para hacer frente a una crisis económica y mostró su convencimiento de que cuando se diagnostica bien el problema, se comienza a subsanarlo. "Y si hacemos un buen diagnóstico, podremos solventar la enfermedad", dijo.
En definitiva, "unos presupuestos con menos impuestos, menos gastos y más inversión, garantizando el gasto social", sentenció el titular de la Xunta, que representan, dijo, "justamente lo contrario del Gobierno de España", cuyos presupuestos se basan en más impuestos, más deuda y menos inversión. "Esperemos que a finales del año 2010 empecemos a ver el final del túnel de la recesión económica" en Galicia, señaló.