El Gobierno gallego autorizó ayer el gasto para la ejecución de la autovía de la Costa da Morte, lo que supone un "paso definitivo" en la unión de esta comarca con el "mapa de autovías" estatal, según destacó el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo. La inversión desbloqueada es de 208,2 millones de euros, de los que 13,2 corresponden a expropiaciones.
Con esta medida, la Xunta licitará las obras en los próximos días -antes de que finalice el año-, para proceder a la adjudicación de las mismas en el segundo trimestre de 2011 y poder tener la autovía finalizada "no remate da lexislatura".
"Desde o Prestige, había un compromiso que cumprir", proclamó Feijóo, quien destacó que la nueva infraestructura -que fue objeto de revisión tras el polémico proceso de adjudicación previo, denunciado por el PSdeG- "pón o fin da terra no mapa das autovías de Europa".
El presidente gallego aseguró que el nuevo contrato de concesión incorpora una serie de "melloras", entre las que citó la minoración del plazo de ejecución en tres meses -de 30 a 27 meses-, la reducción del plazo concesional en cinco años -los años de explotación por parte de la empresa concesionaria pasan de 30 a 25- y la modificación del sistema de contraprestación, que pasa del canon de demanda a un canon de disponibilidad, que irán en función del cumplimiento de "21 indicadores de calidade e conservación".
Al respecto, Núñez Feijóo afirmó que el ahorro en la vida útil del contrato concesional rondará los 300 millones de euros, al bajar de 1.089 a 784 millones.