El cambio de gobierno en Portugal ha comenzado a leerse en clave gallega. Mientras la patronal y el Eixo Atlántico esperan que mejore la "sensibilidad" hacia los peajes en las autopistas, la oposición en Galicia teme que el gobierno de Passos Coelho dificulte las obras del AVE Vigo-Oporto.
Aunque el secretario xeral del Eixo Atlántico, Xoán Vázquez Mao, admite el escaso "margen de maniobra" que tendrá el nuevo gobierno de centro-derecha dado el rescate al que ha tenido que recurrir el país, sí que cree que podemos obtener ventajas del talante del futuro primer ministro. Vázquez Mao destaca la excelente relación que tiene con Alberto Núñez Feijóo y se refiere a Passos Coelho como un "hombre del Norte de Portugal". Por eso confía en que se flexibilicen las medidas de pago de estos peajes.
No son tan optimistas los grupos gallegos de la oposición, que creen que el cambio de Gobierno en Portugal abre un escenario preocupante para grandes infraestructuras como el Ave Vigo-Porto, una vez que la derecha que ostenta el Partido Social Demócrata se posicionó en varias ocasiones en contra de este proyecto para favorecer la conexión Lisboa-Madrid.
Preguntados sobre este asunto tras ruedas de prensa de los grupos parlamentarios, la diputada del BNG Ana Pontón admitió que cree que se abre "un escenario ben preocupante para grandes proxectos e infraestruturas", e incluso para las relaciones económicas entre sendos países. Así, expuso que no cree que la victoria de Pedro Passos Coelho suponga una mejora en las relaciones con Galicia y señaló que se consolida "un cambio de recortes drásticos" en Portugal.
Por su parte, el portavoz del grupo parlamentario socialista, Abel Losada, recordó que la anterior presidenta del PSD, Manuela Ferreira Leite, se había posicionado contra el AVe Vigo Oporto. "Imaxino que Alberto Núñez Feijóo será capaz de conseguir que este partido acelere os traballos", ironizó el socialista, para augurar que los portugueses "terán que apandar coa privatización dos servizos" en su país.
Así, recordó que la derecha votó en contra de las medidas para atajar la crisis formuladas por José Sócrates por no recoger "os procesos de privatización do sector público portugués. Iso era o que quería a dereita portuguesa", argumentó.
Por su parte, el portavoz del grupo parlamentario popular, Pedro Puy, confió en que "sexamos capaces de retomar proxectos prioritarios" con las nuevas autoridades lusas pero rehusó pronunciarse sobre el Ave Vigo-Oporto. "Iso escapa das miñas competencias. Eu desexo que o novo goberno teña sorte para enderezar o rumbo económico" del país. "Que a Portugal lle vaia ben é bo para Galicia", aseveró.